Brackets de autoligado vs brackets convencionales: diferencias y cuándo se valora cada sistema

Comparación entre brackets de autoligado y brackets convencionales

Si estás valorando ponerte brackets, es fácil encontrarte con dos términos que parecen dos tratamientos completamente diferentes: brackets convencionales y brackets de autoligado.

En realidad, ambos son sistemas de ortodoncia fija y pueden utilizarse para mover los dientes y corregir diferentes problemas de alineación y mordida. La principal diferencia está en cómo se mantiene el arco dentro de cada bracket.

Eso modifica algunos aspectos del funcionamiento y de las revisiones, pero no significa que los autoligados sean automáticamente más rápidos, menos dolorosos o mejores para todos los pacientes.

La elección tiene bastante más que ver con el diagnóstico y con cómo queremos realizar los movimientos que con escoger el bracket que aparentemente ofrece más ventajas.

¿Cuál es la diferencia entre brackets convencionales y autoligados?

En ambos sistemas colocamos pequeños brackets sobre los dientes y hacemos pasar por ellos un arco ortodóncico. Ese arco participa en los movimientos que hemos planificado.

Lo que cambia principalmente es la manera de sujetarlo.

Brackets convencionales

En los brackets convencionales, el arco se mantiene dentro del bracket mediante una ligadura.

Puede tratarse de una pequeña goma elástica, incluida la conocida opción de elegir colores, o de una ligadura metálica cuando la planificación lo requiere.

Es un sistema utilizado desde hace décadas y nos permite realizar movimientos dentales muy variados.

Brackets de autoligado

Los brackets de autoligado incorporan en el propio bracket un pequeño mecanismo de apertura y cierre que mantiene el arco en su posición.

Por tanto, no necesitan las ligaduras elásticas habituales para sujetarlo.

Aquí conviene aclarar una confusión frecuente: autoligado no significa que el bracket no sea metálico. Existen brackets de autoligado metálicos. “Autoligado” describe el mecanismo que sujeta el arco, no el material del bracket.

Brackets autoligados vs convencionales: comparación rápida

Comparativa entre brackets convencionales y brackets de autoligado
Aspecto Brackets convencionales Brackets de autoligado
Cómo sujetan el arco Ligaduras elásticas o metálicas Clip o compuerta integrada
Son ortodoncia fija Sí Sí
Pueden ser metálicos Sí Sí
Necesitan gomas para sujetar el arco Habitualmente sí No
Permiten movimientos ortodóncicos complejos Sí Sí
Higiene Hay que limpiar cuidadosamente brackets, arco y ligaduras Hay que limpiar cuidadosamente brackets, arco y mecanismo de cierre
Manipulación del arco en consulta Requiere retirar y colocar las ligaduras La compuerta permite abrir y cerrar el bracket
Dolor Depende del movimiento y del caso No se ha demostrado que sea siempre menor
Duración total Depende del diagnóstico y la planificación No se ha demostrado que sea siempre más corta
Resultado Depende del tratamiento completo Depende del tratamiento completo

La diferencia física entre ambos sistemas es bastante sencilla. Lo más importante es no convertir esa diferencia en conclusiones que no siempre se cumplen en la práctica.

¿Tienes dudas o quieres que un especialista valore tu caso para saber cuál es la mejor opción para ti?

Contacta con nuestro equipo de Raga Manresa.

¿Los brackets de autoligado son más rápidos?

No podemos afirmar que un tratamiento vaya a terminar antes simplemente por utilizar brackets de autoligado.

Su mecanismo puede reducir la fricción en determinadas situaciones y facilita la apertura y cierre del bracket cuando cambiamos o manipulamos el arco.

Pero el tiempo total de una ortodoncia depende de muchas más cosas:

  • el problema inicial;
  • los movimientos necesarios;
  • la mordida;
  • si necesitamos crear o cerrar espacios;
  • la respuesta de los tejidos;
  • la colaboración del paciente;
  • posibles roturas;
  • y los objetivos que queremos conseguir antes de finalizar.

¿Los brackets de autoligado duelen menos?

Tampoco deberíamos elegirlos pensando que garantizan una ortodoncia sin molestias.

Los dientes se mueven porque aplicamos fuerzas controladas sobre ellos. Tanto con brackets convencionales como con autoligados pueden aparecer sensación de presión o molestias, especialmente al comenzar el tratamiento o después de determinados ajustes.

La experiencia además puede variar mucho entre pacientes y entre diferentes fases del mismo tratamiento.

Por eso preferimos hablar de cómo planificamos las fuerzas y los movimientos en lugar de presentar un tipo de bracket como indoloro.

¿Cuál es más fácil de mantener limpio?

Con cualquier ortodoncia fija necesitamos prestar más atención a la higiene.

Los brackets, el arco y los elementos que los rodean crean zonas donde pueden quedar restos de comida y acumularse placa si no limpiamos correctamente.

En el sistema convencional están además las ligaduras. En el autoligado no tenemos esas gomas alrededor del bracket, lo que puede simplificar algunos puntos de acceso.

Sin embargo, esto tampoco permite asegurar que llevar brackets de autoligado vaya a proporcionar automáticamente una mejor salud de las encías.

En ambos casos debemos adaptar el cepillado y la limpieza interdental a la ortodoncia.

¿Hay movimientos que solo puedan hacerse con brackets de autoligado?

No debemos plantear la comparación de esa manera.

Tanto los brackets convencionales como los de autoligado son herramientas que utilizamos dentro de un tratamiento de ortodoncia.

Podemos corregir con brackets problemas de alineación, apiñamientos y distintas alteraciones de la mordida. Lo que importa es determinar qué movimientos necesita cada diente y cómo queremos controlarlos.

Por ejemplo, cuando unos dientes no encajan correctamente al cerrar la boca, el diagnóstico debe estudiar el conjunto de la mordida. No elegimos primero el bracket y después averiguamos cómo resolver el problema.

Hacemos justo lo contrario.

Primero estudiamos qué ocurre. Después diseñamos el tratamiento y decidimos qué sistema encaja con esa planificación.

Entonces, ¿qué cambia realmente para el paciente?

Aunque no podamos afirmar que uno sea universalmente más rápido o mejor, sí existen diferencias prácticas.

Las ligaduras

Los brackets convencionales suelen llevar ligaduras que mantienen sujeto el arco.

Para algunos pacientes, especialmente adolescentes, esto tiene incluso una parte divertida porque permite elegir diferentes colores en las revisiones.

Los autoligados prescinden de estas ligaduras gracias al mecanismo integrado del bracket.

Los cambios de arco en consulta

El mecanismo de apertura y cierre de los autoligados puede hacer más ágil la manipulación del arco durante determinadas revisiones.

Es una diferencia real del sistema, aunque no debemos confundirla con una disminución garantizada del número de meses de tratamiento.

La apariencia

Los brackets convencionales metálicos son claramente visibles. Los autoligados metálicos también.

Por eso, si la principal preocupación es que la ortodoncia pase lo más desapercibida posible, la conversación puede ir por otro camino y tendremos que valorar otras alternativas, no asumir que el autoligado va a ser necesariamente más discreto.

Qué valoramos antes de elegir un tipo de bracket

Esta es para nosotros la parte más importante de la comparación.

No recomendamos un sistema únicamente por las características técnicas del bracket. Antes tenemos que saber qué queremos corregir.

El problema de mordida

Analizamos cómo encajan las dos arcadas y si existe mordida abierta, sobremordida, mordida cruzada u otra alteración.

La posición de cada diente

No es lo mismo resolver un pequeño desalineamiento que planificar movimientos más complejos, rotaciones marcadas o grandes necesidades de espacio.

Los movimientos que necesitamos realizar

El diagnóstico nos permite decidir qué mecánica queremos utilizar durante las diferentes fases del tratamiento.

El estado de dientes y encías

Antes de empezar necesitamos comprobar que la boca está en condiciones adecuadas para realizar los movimientos de forma segura.

Las preferencias del paciente

También cuentan.

Podemos hablar de estética, hábitos, higiene, preferencias personales y expectativas para que el paciente entienda qué implica cada opción.

En Raga Manresa trabajamos con brackets convencionales, autoligados y otras modalidades de ortodoncia fija, por lo que la elección puede formar parte de una planificación personalizada.

Puedes conocer las opciones de ortodoncia con brackets en Manresa antes de la valoración.

Si estás dudando entre ambos sistemas, podemos estudiar tu mordida y explicarte qué opción tiene sentido para los movimientos que necesitas.

¿El tipo de bracket determina el resultado final?

No por sí solo.

Un bracket es una herramienta dentro de un tratamiento mucho más amplio.

Para conseguir un resultado estable necesitamos:

  • un diagnóstico correcto;
  • una buena planificación;
  • controlar los movimientos durante el tratamiento;
  • mantener una higiene adecuada;
  • cumplir las indicaciones;
  • acudir a las revisiones;
  • y planificar correctamente la retención cuando retiramos los aparatos.

Por eso dos personas pueden llevar exactamente el mismo tipo de bracket y necesitar tratamientos muy diferentes.

Y el proceso tampoco termina cuando retiramos la ortodoncia. Los retenedores después de la ortodoncia forman parte de la estrategia para mantener la posición conseguida una vez finalizada la fase activa.

Elegir un buen sistema importa. Elegir correctamente todo el tratamiento importa mucho más.

Preguntas frecuentes sobre brackets autoligados y convencionales

¿Los brackets de autoligado también pueden ser metálicos?

Sí. “Autoligado” hace referencia al mecanismo mediante el que se sujeta el arco. No significa que el bracket esté hecho de un material distinto. Por eso no es del todo preciso enfrentar “autoligados” a “metálicos”.

¿Con brackets convencionales puedo elegir gomas de colores?

Sí, cuando se utilizan ligaduras elásticas pueden elegirse diferentes colores. Es una característica especialmente popular entre algunos adolescentes.

¿Los autoligados necesitan menos revisiones?

No podemos garantizarlo. La frecuencia de las citas depende del tratamiento y de la fase en la que nos encontremos, no únicamente del mecanismo del bracket. El autoligado puede agilizar ciertas maniobras en consulta, pero eso no implica necesariamente menos visitas durante todo el tratamiento.

¿Uno de los dos sistemas es mejor para casos difíciles?

No existe un sistema universalmente mejor para todos los casos complejos. La dificultad depende del problema de mordida, los movimientos necesarios, el estado inicial y los objetivos. Por eso la elección debe hacerse después del diagnóstico.

¿Los brackets autoligados son más cómodos?

Pueden existir diferencias en la mecánica o en determinadas fases del tratamiento, pero no se ha demostrado que produzcan sistemáticamente menos dolor o molestias que los convencionales. Cada paciente además percibe las fuerzas ortodóncicas de manera distinta.

¿Puedo elegir yo qué tipo de brackets llevar?

Tus preferencias forman parte de la decisión, pero primero debemos confirmar qué opciones son adecuadas para tu caso. En la valoración podemos explicarte las alternativas, sus diferencias y qué encaja mejor con la planificación.

Pide cita en Raga Manresa.

Más que elegir un bracket, necesitamos elegir bien el tratamiento

Los brackets convencionales y los de autoligado se diferencian principalmente en cómo sujetan el arco. A partir de ahí existen diferencias prácticas, pero no deberíamos convertirlas en promesas de tratamientos siempre más rápidos, sin molestias o con mejores resultados.

En Raga Manresa estudiamos primero cómo están posicionados tus dientes, cómo encaja tu mordida y qué movimientos necesitamos conseguir. A partir de ese diagnóstico podemos explicarte qué tipo de bracket valoramos para tu caso y por qué, para que tomes la decisión con información clara.

Pide cita para un diagnóstico completo de tu boca, encías y mordida para saber qué opciones son las más adecuadas para tu caso.

Mi hijo respira por la boca: qué puede indicar y cuándo revisarlo

Doctora revisa la respiración bucal de un niño en consulta

Que tu hijo respire por la boca mientras está resfriado no significa necesariamente que exista un problema. La situación cambia cuando mantiene la boca abierta con frecuencia, también cuando está descansando o durmiendo, o parece tener dificultad para respirar cómodamente por la nariz.

La respiración bucal en niños puede tener distintos motivos. Algunos tienen que ver con la vía respiratoria y otros pueden coexistir con características del desarrollo de la boca, como un paladar estrecho, una mordida alterada o dificultades para mantener los labios cerrados en reposo.

Por eso no debemos empezar pensando en un aparato. Primero necesitamos entender qué está ocurriendo y, si existen signos respiratorios, valorar también si hace falta la participación del pediatra, el otorrino u otro profesional.

¿Es normal que un niño respire por la boca?

Respirar por la boca de forma puntual puede ocurrir cuando el niño tiene la nariz congestionada, está resfriado o realiza un esfuerzo físico.

Lo que merece más atención es que la respiración por la boca se convierta en el patrón habitual, especialmente cuando aparece también durante el sueño o en momentos de reposo.

No podemos determinar la causa simplemente observando que mantiene la boca abierta. Puede existir una dificultad para respirar por la nariz, un problema funcional o diferentes factores al mismo tiempo.

Por eso tampoco es suficiente decirle continuamente que cierre la boca. Si necesita abrirla para respirar con comodidad, debemos averiguar primero por qué.

Qué señales pueden observar las familias en casa

Una de las ventajas de este problema es que muchas de las primeras señales se pueden observar fuera de la consulta.

Conviene prestar atención si el niño:

  • duerme frecuentemente con la boca abierta;
  • mantiene los labios separados mientras ve la televisión, lee o juega tranquilamente;
  • respira por la boca también durante el día;
  • ronca de forma habitual;
  • se despierta con la boca seca;
  • parece tener dificultad para mantener los labios cerrados sin esfuerzo;
  • presenta congestión nasal con frecuencia;
  • adopta una postura oral abierta de manera constante.

Una de estas señales de forma aislada no nos dice qué está ocurriendo ni significa que necesite ortodoncia.
Sin embargo, cuando aparecen de manera habitual sí merece la pena incluir la respiración dentro de la valoración. De hecho, es una de las señales que pueden indicar que tu hijo necesita una revisión de ortodoncia, especialmente si también observamos cambios en la mordida, falta de espacio o un paladar estrecho.

¿Por qué puede respirar un niño por la boca?

No existe una única causa y no todas pertenecen al ámbito odontológico.

Cuando respirar por la nariz resulta difícil

Hay niños que recurren a la boca porque el paso del aire por la nariz está dificultado.

Entre los posibles motivos encontramos congestión mantenida, rinitis, alergias u otras alteraciones de la vía aérea. El tamaño de las amígdalas o de las adenoides también puede formar parte del problema en determinados niños.

Desde la consulta de ortodoncia podemos detectar señales que aconsejen estudiar esta posibilidad, pero no diagnosticamos una obstrucción respiratoria ni un trastorno del sueño. Cuando existe esa sospecha, lo adecuado es coordinar la valoración con el profesional médico correspondiente.

Cuando la postura de boca, labios y lengua se mantiene en el tiempo

También observamos cómo coloca el niño los labios y la lengua cuando está en reposo y cómo realiza determinadas funciones.
La boca, los músculos, la lengua, los dientes y los maxilares forman parte de un conjunto. Por eso, cuando existe un patrón funcional mantenido durante el crecimiento, nos interesa comprobar si está coexistiendo con cambios en la mordida o en las arcadas.
Eso no significa que podamos atribuir cualquier problema ortodóncico a la respiración bucal.

Si tu hijo respira habitualmente por la boca y quieres comprobar cómo se están desarrollando su paladar y su mordida, podemos valorarlo.

¿Qué relación puede tener la respiración bucal con el paladar y la mordida?

Aquí es importante evitar una explicación demasiado simple.

No podemos decir que respirar por la boca vaya a provocar necesariamente un paladar estrecho o una mordida concreta. No todos los niños que respiran por la boca desarrollan las mismas características dentales o faciales.

Sí sabemos que existe una asociación entre respiración bucal mantenida y determinadas características del desarrollo dentofacial.

Anchura del paladar y de las arcadas

En algunos niños respiradores bucales observamos arcadas superiores más estrechas o determinadas características de la forma del paladar.

Una revisión sistemática reciente encontró diferencias en la anchura de las arcadas y una mayor frecuencia de mordida cruzada posterior entre los niños con respiración bucal analizados. Sin embargo, los resultados no permiten afirmar que la respiración por la boca sea por sí sola la causa de todas esas alteraciones.

Cambios en la mordida

La respiración bucal también puede coexistir con:

  • mordida cruzada posterior;
  • mordida abierta;
  • falta de espacio;
  • diferencias en la relación entre ambos maxilares;
  • dificultades para conseguir un buen sellado labial.

Precisamente por eso, en lugar de intentar deducir el tratamiento a partir de un único síntoma, estudiamos cómo está creciendo la boca de ese niño en concreto.

Qué revisamos cuando un niño respira habitualmente por la boca

En Raga no nos fijamos únicamente en si los dientes están rectos.

Cuando una familia nos cuenta que su hijo respira con frecuencia por la boca podemos valorar, entre otros aspectos:

  • la anchura del maxilar superior;
  • la forma del paladar;
  • cómo encajan las arcadas;
  • si existe mordida cruzada, abierta u otra alteración;
  • el espacio disponible para los dientes;
  • cómo están erupcionando los dientes definitivos;
  • el crecimiento de los maxilares;
  • el sellado de los labios en reposo;
  • la postura oral;
  • determinados hábitos;
  • y si existen signos que aconsejen una valoración médica complementaria.

Todo esto forma parte de una valoración de ortodoncia infantil en Manresa.

Y el resultado no tiene por qué ser empezar un tratamiento. A veces simplemente comprobamos que el desarrollo es adecuado y hacemos seguimiento. Otras veces detectamos una alteración ortodóncica que sí merece actuar durante el crecimiento.

¿Un expansor de paladar puede hacer que deje de respirar por la boca?

No debemos indicar un expansor simplemente porque un niño respire por la boca.

Un expansor tiene una función ortodóncica concreta: modificar la anchura del maxilar superior cuando existe una alteración que justifica ese tratamiento y el momento de crecimiento es adecuado.

Si encontramos un maxilar estrecho, podemos estudiar si la expansión está indicada. Pero eso no significa que el aparato vaya a solucionar automáticamente el motivo por el que el niño respira por la boca.

Hay estudios que han investigado cambios respiratorios después de la expansión maxilar y se han descrito mejoras en determinados pacientes, pero la evidencia no justifica utilizarla como tratamiento general para cualquier niño que respira por la boca o presenta un trastorno respiratorio. 

Por eso, en nuestro artículo sobre el expansor de paladar en niños partimos primero del diagnóstico ortodóncico: debemos saber si realmente existe un problema de anchura que necesitemos corregir.

¿Cuándo conviene consultar al pediatra u otorrino y cuándo al ortodoncista?

En muchos casos las dos valoraciones no compiten entre sí. Responden a preguntas diferentes.

Cuándo debemos valorar la parte respiratoria

Conviene comentarlo con el pediatra o valorar una revisión otorrinolaringológica cuando existen signos como:

  • dificultad persistente para respirar por la nariz;
  • congestión nasal muy frecuente;
  • ronquido habitual;
  • pausas respiratorias observadas durante el sueño;
  • despertares relacionados con dificultad respiratoria;
  • sueño muy inquieto acompañado de otros síntomas respiratorios.

Respirar por la boca o roncar no permite diagnosticar apnea del sueño. Si existen signos compatibles con un trastorno respiratorio durante el sueño, el diagnóstico corresponde al ámbito médico.

Cuándo tiene sentido una valoración de ortodoncia

Desde ortodoncia nos interesa especialmente revisar al niño si, además de respirar habitualmente por la boca, observas:

  • paladar aparentemente estrecho;
  • dientes superiores que muerden por dentro de los inferiores;
  • falta de espacio;
  • mordida abierta;
  • dificultad para cerrar los labios;
  • mandíbula que se desplaza al cerrar;
  • o dudas sobre cómo están creciendo los maxilares.

No hay que esperar necesariamente a que todos los dientes definitivos hayan salido. El momento adecuado depende del problema que exista, y una revisión temprana no significa comenzar tratamiento. Puedes ver con más detalle cuándo llevar a un niño al ortodoncista por primera vez

¿Todos los niños que respiran por la boca necesitan ortodoncia?

No.

Esta es probablemente una de las ideas más importantes del artículo.

Después de valorar a un niño podemos encontrarnos con situaciones muy diferentes:

No existe una alteración ortodóncica que necesite tratamiento

Podemos comprobar que la anchura de las arcadas, la mordida y el crecimiento evolucionan correctamente.
En ese caso no indicaremos un aparato únicamente porque respire por la boca.

Existe un problema que solo necesita seguimiento

Puede haber alguna característica que queramos controlar mientras el niño crece, sin necesidad de intervenir todavía.

Existe una alteración que podemos tratar durante el crecimiento

Si encontramos, por ejemplo, un problema transversal del maxilar, una mordida cruzada u otra alteración que se beneficia de actuar en ese momento, podemos plantear el tratamiento adecuado.

Necesitamos además una valoración médica

Si lo que observamos hace sospechar que existe una dificultad respiratoria, debemos estudiar esa parte con el profesional correspondiente.

La clave está en no confundir una señal con un diagnóstico ni un diagnóstico con un tratamiento concreto.

Si tienes dudas o quieres reservar una visita con nuestros especialistas, rellena el formulario y te contestaremos lo antes posible.

Preguntas frecuentes sobre la respiración bucal en niños

¿Respirar por la boca cuando está resfriado es preocupante?

No tiene el mismo significado que hacerlo habitualmente. Durante un catarro o una congestión nasal es normal que el niño recurra temporalmente a la boca para respirar. Lo que conviene revisar es que ese patrón se mantenga cuando ya puede respirar normalmente por la nariz.

¿Que mi hijo ronque significa que tiene apnea del sueño?

No. Roncar no permite diagnosticar apnea, aunque un ronquido frecuente merece comentarse con el pediatra, especialmente si observas pausas respiratorias, despertares o dificultad para respirar durante el sueño.

¿Puede necesitar una revisión de ortodoncia aunque tenga los dientes rectos?

Sí. La ortodoncia infantil no estudia únicamente la alineación de los dientes. También valoramos la anchura de las arcadas, la mordida, el crecimiento de los maxilares, el espacio y determinados aspectos funcionales.

 

¿Tengo que recordarle constantemente que cierre la boca?

Decírselo no soluciona necesariamente el problema. Si mantiene la boca abierta porque tiene dificultad para respirar por la nariz o existe otro factor funcional, primero debemos identificar la causa.

 

¿Es buena idea taparle la boca por la noche para que respire por la nariz?

No recomendamos hacerlo por cuenta propia. Antes hay que comprobar que el niño puede respirar correctamente por la nariz y averiguar por qué mantiene la boca abierta. Forzar el cierre no sustituye una valoración de la causa.

¿Una respiración bucal mantenida siempre acaba produciendo un paladar estrecho?

No. Existe una asociación entre respiración bucal y determinadas características dentofaciales, pero no todos los niños desarrollan las mismas alteraciones y no podemos atribuirlas a una única causa. La exploración individual es la que nos permite saber qué está ocurriendo.

Si tu hijo respira por la boca, revisemos también cómo está creciendo su boca

Respirar por la boca de vez en cuando no es lo mismo que hacerlo cada día. Cuando se convierte en algo habitual, conviene averiguar por qué ocurre y comprobar si además existen cambios en el paladar, la mordida o el crecimiento de los maxilares.

En Raga Manresa podemos valorar la parte dental y ortodóncica, explicarte si el desarrollo de la boca es adecuado y decidir si basta con hacer seguimiento, si existe una alteración que podamos tratar durante el crecimiento o si conviene complementar la revisión con una valoración médica

Expansor de paladar en niños: cuándo se utiliza y cómo funciona

Expansor de paladar infantil

Cuando durante una revisión nos dicen que un niño tiene el maxilar superior demasiado estrecho, una de las opciones que podemos valorar es utilizar un expansor de paladar. También puedes oír hablar de expansor palatino, disyuntor de paladar o aparato para ensanchar el maxilar.

Aunque a primera vista pueda parecer un aparato complejo, su objetivo es bastante concreto: aumentar de forma controlada la anchura del maxilar superior mientras el niño todavía está creciendo.

No todos los niños con dientes torcidos necesitan un expansor ni todo paladar que parece estrecho requiere el mismo tratamiento. Antes debemos estudiar cómo encajan las arcadas, cuánto espacio existe, cómo está creciendo el maxilar y si hay una alteración transversal que realmente se beneficiaría de la expansión.

En nuestra clínica utilizamos la etapa de crecimiento cuando puede aportar una ventaja real, evitando iniciar tratamientos ortopédicos simplemente por la edad o por la apariencia de los dientes.

Qué es un expansor de paladar

El expansor palatino es un aparato utilizado dentro de la ortopedia dentofacial infantil para aumentar la anchura del maxilar superior cuando este es demasiado estrecho respecto a la arcada inferior.

Esto es diferente a limitarse a mover dientes.

Cuando el problema afecta a la anchura del maxilar, debemos actuar sobre la estructura que sirve de soporte a los dientes. Durante el crecimiento existe mayor capacidad para modificar esa relación transversal mediante tratamientos ortopédicos.

Este tipo de tratamiento puede formar parte de la ortodoncia interceptiva, cuyo objetivo es actuar durante el crecimiento cuando existe una alteración que puede beneficiarse de una intervención temprana.

Dependiendo del caso podemos utilizar distintos diseños de aparatos de ortodoncia dental. Algunos son fijos y otros pueden tener características diferentes según:

  • la edad del niño;
  • el momento del recambio dental;
  • los dientes disponibles para apoyarlos;
  • el grado de compresión;
  • el tipo de mordida;
  • los objetivos del tratamiento.

Por eso, “expansor” describe una función, pero no significa que todos los niños lleven exactamente el mismo aparato.

¿Cuándo puede necesitar un niño un expansor palatino?

La indicación principal aparece cuando existe una falta de anchura del maxilar superior que afecta a la mordida, al espacio o al desarrollo de las arcadas.

Podemos valorar una expansión cuando encontramos situaciones como las siguientes.

Mordida cruzada posterior

En una mordida normal, la arcada superior queda ligeramente por fuera de la inferior.

Cuando el maxilar superior es demasiado estrecho, algunos dientes de arriba pueden morder por dentro de los inferiores.

Esta mordida cruzada puede afectar a un lado o a ambos.

En determinados niños también observamos que la mandíbula se desplaza lateralmente al cerrar para conseguir que los dientes encuentren una posición de contacto.

Maxilar superior estrecho

Puede existir una diferencia clara entre la anchura de ambas arcadas aunque todavía no haya aparecido un apiñamiento dental importante.

En estos casos debemos estudiar si el problema es principalmente dental o si existe una compresión del maxilar que puede beneficiarse de tratamiento durante el crecimiento.

Falta de espacio

Ampliar el maxilar puede aumentar el espacio disponible en determinadas situaciones, pero esto no significa que todo niño con dientes montados necesite expansión.

El apiñamiento puede tener causas diferentes y debemos determinar de dónde procede la falta de espacio antes de decidir el tratamiento.

Desviación de la mandíbula al cerrar

Si el niño desplaza la mandíbula hacia un lado cuando cierra la boca, debemos comprobar si existe una interferencia relacionada con una diferencia de anchura entre las arcadas.

Corregir una alteración funcional durante el crecimiento puede ser especialmente importante para favorecer un cierre más equilibrado.

Alteraciones que detectamos durante el recambio dental

Algunos problemas se hacen evidentes cuando empiezan a convivir los dientes de leche y los definitivos.

Por eso, aunque los padres no observen un problema claro, una revisión puede permitirnos detectar diferencias de anchura o de mordida que no se ven fácilmente desde fuera.

Corregir una alteración funcional durante el crecimiento puede ser especialmente importante para favorecer un cierre más equilibrado.

Si quieres leer más sobre cuándo tu hijo puede necesitar ortodoncia, te dejamos más información en nuestro artículo del blog.

¿Tienes dudas o quieres una revisión de ortodoncia para tu peque?

¿Cómo sabemos si realmente necesita ensanchar el paladar?

No deberíamos indicar un expansor únicamente porque observemos dientes apiñados.

En una valoración estudiamos:

  • anchura de la arcada superior;
  • relación con la arcada inferior;
  • mordida posterior;
  • desviaciones al cerrar;
  • espacio disponible;
  • erupción de los dientes definitivos;
  • crecimiento de los maxilares;
  • posición dental;
  • hábitos orales;
  • respiración y sellado labial;
  • simetría del cierre mandibular.

Según el caso, podemos complementar la exploración con fotografías, escaneado, registros de mordida o las pruebas diagnósticas que resulten necesarias.

El diagnóstico es importante porque dos niños con dientes aparentemente similares pueden tener problemas completamente diferentes.

Uno puede necesitar ampliar el maxilar y otro simplemente controlar la erupción o alinear los dientes más adelante.

Si tienes dudas o quieres reservar una visita con nuestros especialistas, rellena el formulario y te contestaremos lo antes posible.

Expansor de paladar y brackets no hacen lo mismo

Esta diferencia es importante.

Expansor palatino

Su objetivo principal es modificar la anchura del maxilar cuando existe una alteración transversal susceptible de tratamiento ortopédico durante el crecimiento.

Brackets

Actúan principalmente sobre la posición de los dientes.

Pueden:

  • alinearlos;
  • corregir giros;
  • cerrar o abrir espacios;
  • realizar movimientos dentales;
  • mejorar determinados problemas de mordida.

Alineadores

También permiten realizar movimientos dentales planificados y, en determinados casos infantiles, pueden formar parte de estrategias de expansión dentoalveolar.

Pero no debemos asumir que un alineador, unos brackets y un expansor producen exactamente el mismo efecto.

La elección depende de si necesitamos actuar principalmente sobre los dientes, sobre la relación entre las arcadas o sobre ambos componentes.

Ver tratamientos de ortodoncia infantil

Cómo funciona un expansor palatino

El funcionamiento depende del aparato utilizado, pero el principio general consiste en aplicar fuerzas controladas para aumentar progresivamente la anchura de la arcada superior.

En algunos expansores existe un mecanismo central que se activa siguiendo una pauta determinada.

La activación puede realizarse durante un periodo concreto y posteriormente mantener el aparato colocado durante una fase de estabilización.

Es importante diferenciar ambas fases.

Fase de expansión

Es el periodo durante el que buscamos aumentar la anchura.

La frecuencia y cantidad de activación dependen del aparato y del plan establecido para ese niño.

Fase de estabilización

Una vez conseguida la expansión necesaria, no siempre retiramos inmediatamente el aparato.

Puede mantenerse durante un tiempo para favorecer la estabilidad de la nueva anchura mientras los tejidos se adaptan.

Por eso, el tiempo total que un niño lleva el expansor puede ser mayor que el periodo durante el que se está activando.

¿Quién activa el expansor de paladar?

Depende del sistema utilizado.

En algunos tratamientos realizamos las activaciones en la clínica. En otros podemos indicar a los padres cómo realizar determinadas activaciones en casa.

Si corresponde hacerlo en casa, explicamos:

  • cuándo activar;
  • cuántas veces;
  • cómo colocar correctamente la llave o mecanismo;
  • qué hacer si una activación no se completa;
  • cuándo detenerse;
  • cuándo acudir a revisión.

No recomendamos modificar la pauta por cuenta propia aunque parezca que el aparato “ya no hace nada” o que sería conveniente avanzar más deprisa.

La expansión debe seguir la planificación indicada para ese caso.

¿Duele llevar un expansor de paladar?

Lo habitual es que el niño necesite un periodo de adaptación.

Durante los primeros días puede notar:

  • presión en el paladar o los dientes;
  • sensación de tener más saliva;
  • dificultad inicial para pronunciar algunos sonidos;
  • sensación extraña al tragar;
  • molestias leves después de determinadas activaciones;
  • mayor dificultad para limpiar algunas zonas.

Estas sensaciones suelen estar relacionadas con la adaptación al aparato y no deberían confundirse con un dolor intenso persistente.

Conviene contactar con nosotros si aparecen:

  • dolor importante;
  • heridas que no mejoran;
  • inflamación marcada;
  • aparato suelto;
  • rotura;
  • imposibilidad para comer;
  • una pieza que se clava;
  • cualquier cambio que genere dudas.

¿Tienes dudas?

Consulta con nuestros especialistas y las resolveremos lo antes posible.

Cómo comer con un expansor de paladar

Los primeros días es normal que el niño necesite acostumbrarse.

Puede resultar más sencillo empezar con alimentos fáciles de masticar mientras aprende a comer con el aparato.

Si el expansor es fijo, normalmente recomendamos evitar alimentos que puedan dañarlo o quedarse adheridos con facilidad, especialmente:

  • alimentos extremadamente duros;
  • caramelos pegajosos;
  • chicles;
  • morder hielo;
  • abrir envases con los dientes.

También conviene cortar algunos alimentos en trozos pequeños si al principio resulta más cómodo.

A medida que el niño se adapta, la alimentación suele normalizarse dentro de las limitaciones que indiquemos para proteger el aparato.

Cómo limpiar los dientes cuando lleva un expansor

La higiene requiere algo más de atención porque aparecen nuevas superficies donde pueden quedar restos de comida.

Debemos limpiar:

  • todos los dientes;
  • alrededor de las zonas donde se fija el aparato;
  • la superficie del expansor;
  • el paladar alrededor de la estructura;
  • cualquier espacio donde se acumulen restos.

Según el diseño podemos recomendar:

  • cepillo habitual;
  • cepillos de menor tamaño;
  • cepillos interdentales;
  • otros instrumentos que faciliten el acceso.

También es importante mantener controladas las caries y la salud de las encías durante el tratamiento, por eso, las visitas de odontopediatría deben seguir realizándose de manera habitual.

¿Cuánto tiempo tiene que llevar un niño el expansor?

No existe una duración válida para todos los casos.

Depende de:

  • cuánto necesitamos ampliar;
  • edad y desarrollo del niño;
  • tipo de aparato;
  • respuesta al tratamiento;
  • mordida inicial;
  • necesidad de estabilización posterior;
  • objetivos del plan completo de ortodoncia.

Además, como hemos visto, no es lo mismo la fase activa de expansión que el tiempo durante el que el expansor permanece colocado.

Por eso no deberíamos prometer una duración antes de estudiar el caso.

En las revisiones vamos comprobando la evolución y decidimos cuándo hemos conseguido el objetivo previsto y cuándo puede pasar a la siguiente fase.

¿Qué ocurre después de ensanchar el paladar?

Terminar la expansión no significa necesariamente terminar todo el tratamiento de ortodoncia.

Pueden darse distintos escenarios.

No necesita otra fase inmediatamente

En algunos niños conseguimos el objetivo ortopédico y después simplemente controlamos el crecimiento y la erupción.

Necesita seguimiento

Podemos esperar a que salgan más dientes definitivos antes de decidir si hace falta una segunda fase.

Necesita posteriormente alineación dental

La expansión puede corregir la anchura del maxilar, pero puede seguir existiendo:

  • apiñamiento;
  • dientes girados;
  • espacios;
  • otros problemas de mordida.

Más adelante podemos valorar brackets o alineadores si están indicados.

La expansión no debe plantearse como una garantía de que el niño nunca necesitará ortodoncia posteriormente. Su función es solucionar un problema concreto en el momento en que podemos aprovechar el crecimiento.

Qué cambios pueden notarse durante la expansión

Además de mejorar progresivamente la anchura de la arcada, pueden aparecer cambios que sorprendan a las familias.

Uno de los más conocidos es que temporalmente aparezca un espacio entre los incisivos superiores en algunos tratamientos de expansión.

Esto no significa necesariamente que algo haya salido mal.

El comportamiento posterior de ese espacio depende del tratamiento y de la posición de los dientes, por lo que debemos valorar su evolución en las revisiones.

También pueden observarse cambios en:

  • la forma de cerrar;
  • la relación entre las arcadas;
  • la anchura de la sonrisa;
  • el espacio disponible;
  • determinados contactos dentales.

Durante el tratamiento explicamos qué cambios esperamos conseguir y cuáles deben consultarse.

Antes y después del tratamiento en niños

Antes y después del tratamiento de ortodoncia infantil con expansores de palatinos

¿Puede ayudar un expansor si el niño respira por la boca?

Esta cuestión requiere especial cuidado.

Un maxilar estrecho y la respiración bucal en niños pueden coexistir, pero un expansor no debe considerarse automáticamente un tratamiento para cualquier problema respiratorio.

Si un niño respira habitualmente por la boca, ronca o parece tener dificultad para respirar por la nariz, debemos estudiar tanto las posibles alteraciones orales como la necesidad de una valoración médica.

La ortodoncia puede abordar problemas de desarrollo maxilar cuando están presentes, pero no sustituye al pediatra u otorrinolaringólogo para diagnosticar una obstrucción o un trastorno respiratorio.

Si tu hijo respira habitualmente por la boca y además observas una mordida estrecha o falta de espacio, podemos valorar cómo se están desarrollando sus maxilares y si existe una alteración que requiera tratamiento ortodóncico.

¿Todos los niños con paladar estrecho necesitan expansor?

No.

Esta es precisamente una de las razones por las que no conviene decidir el tratamiento únicamente observando la boca en casa.

Debemos diferenciar entre:

  • una arcada dental estrecha;
  • una alteración en la anchura del maxilar;
  • apiñamiento sin necesidad de expansión;
  • mordida cruzada dental;
  • mordida cruzada con componente esquelético;
  • problemas funcionales;
  • diferentes etapas de crecimiento.

También debemos valorar si el momento es adecuado.

Nuestro objetivo no es ensanchar el paladar de todos los niños que tienen poco espacio, sino identificar aquellos casos en los que modificar la anchura puede aportar un beneficio real.

Expansor palatino dentro de la ortodoncia interceptiva

El expansor es uno de los recursos que podemos utilizar dentro de la ortodoncia interceptiva, pero no es sinónimo de tratamiento interceptivo.

La ortodoncia interceptiva engloba actuaciones realizadas durante el crecimiento para abordar determinadas alteraciones antes de que se complete el desarrollo.

Según el problema, podemos necesitar:

  • expansión;
  • mantener o recuperar espacio;
  • corregir determinados problemas de mordida;
  • controlar hábitos;
  • guiar la relación entre los maxilares;
  • simplemente vigilar la evolución.

Por eso, antes de elegir un aparato debemos saber exactamente qué queremos corregir.

Preguntas frecuentes sobre el expansor de paladar

¿Es normal que se separen los dientes delanteros con el expansor?

Puede aparecer temporalmente un espacio entre los incisivos superiores durante determinados tratamientos de expansión. No ocurre igual en todos los niños. Si aparece, controlamos su evolución durante las revisiones.

¿Mi hijo puede hacer deporte llevando un expansor?

En general, llevar un expansor no impide realizar actividad física habitual. Si practica un deporte con riesgo de golpes en la cara o la boca, conviene comentarlo para valorar qué protección necesita.

¿Qué hago si el expansor se despega o se mueve?

No continúes activándolo ni intentes volver a pegarlo en casa. Contacta con nuestra clínica para que podamos revisar el aparato y decidir qué hacer.

¿Puede hablar peor al principio?

Durante los primeros días algunos niños modifican temporalmente la pronunciación porque la lengua necesita adaptarse al espacio ocupado por el aparato. Habitualmente mejora conforme se acostumbran.

¿Después del expansor necesitará brackets o alineadores?

No necesariamente, pero es posible. El expansor corrige un objetivo concreto relacionado con la anchura. Después debemos valorar cómo erupcionan y se colocan los dientes y si existe algún otro problema que necesite una segunda fase.

Expansor de paladar y ortodoncia infantil en Manresa

Un expansor palatino puede ser una herramienta muy útil cuando existe una falta de anchura del maxilar superior y todavía podemos aprovechar el crecimiento del niño.

Pero el aparato no es el punto de partida. Primero debemos identificar qué problema existe, comprobar cómo encajan las arcadas y decidir si realmente es necesario intervenir.

En nuestra clínica estudiamos la mordida, la anchura del maxilar, la erupción y el desarrollo de los dientes antes de indicar una expansión. Si el niño no necesita tratamiento todavía, podemos controlar su evolución. Si detectamos una alteración que conviene corregir durante el crecimiento, explicamos a la familia el objetivo del aparato, cómo se utiliza y qué podemos esperar de cada fase.

Nuestro objetivo es tratar cuando existe una indicación real y aprovechar el crecimiento cuando puede facilitarnos la corrección.

Pide una valoración completa del estado de la boca de tu hijo y saber cuál es el siguiente paso para sus alud dental.

¡Llámanos o escribe a través del formulario de contacto!

Cómo saber si tu hijo necesita ortodoncia: señales a tener en cuenta

Cómo saber si tu hijo necesita ortodoncia

Los dientes torcidos son una de las señales más fáciles de reconocer, pero no son la única razón para revisar la mordida de un niño. Algunos problemas de ortodoncia están relacionados con la falta de espacio, la forma en la que encajan los dientes, el crecimiento de los maxilares o determinados hábitos orales.

Además, no todas las alteraciones son visibles para las familias. Un niño puede tener los dientes aparentemente rectos y, aun así, presentar una mordida cruzada posterior, una desviación de la mandíbula o dificultades en la salida de los dientes definitivos.

Realizar una valoración durante el crecimiento nos permite diferenciar entre cambios normales del recambio dental, situaciones que solo requieren seguimiento y problemas que podrían beneficiarse de una intervención temprana.

En nuestra clínica valoramos la posición de los dientes, la mordida, el espacio disponible y el desarrollo de los maxilares para decidir si el niño necesita tratamiento de ortodoncia infantil o si basta con controlar su evolución.

Principales señales de que un niño puede necesitar ortodoncia

Estas señales no confirman por sí solas que sea necesario utilizar un aparato. Sin embargo, sí pueden indicar que conviene realizar una valoración.

Dientes torcidos, montados o sin espacio

Cuando los dientes salen girados, superpuestos o fuera de su posición habitual, puede existir falta de espacio en la arcada.

Durante el recambio dental es normal observar ciertos cambios, pero conviene revisar al niño si:

  • los dientes definitivos salen muy montados;
  • un diente erupciona por detrás o por delante de los demás;
  • no parece haber espacio para los dientes que todavía deben salir;
  • algunos dientes permanecen retenidos;
  • el apiñamiento aumenta con el crecimiento.

La falta de espacio no se valora únicamente observando los dientes visibles. También debemos estudiar la erupción de los dientes pendientes y el desarrollo de las arcadas.

Dientes superiores que muerden por dentro de los inferiores

En una mordida habitual, los dientes superiores quedan ligeramente por fuera de los inferiores. Cuando uno o varios dientes superiores muerden por dentro, puede existir una mordida cruzada.

Esta alteración puede afectar a la zona anterior, a los dientes posteriores o a un lado completo de la boca.

En algunos niños, la mandíbula se desplaza hacia un lado para encontrar una posición en la que puedan cerrar. Si esta compensación se mantiene, puede influir en la forma de morder y en el desarrollo facial.

Cuando la mordida cruzada está relacionada con un maxilar superior demasiado estrecho, podemos valorar el uso de un expansor de paladar en niños para modificar su anchura durante el crecimiento.

¿Tu hijo presenta alguna de estas señales o tienes dudas al respecto?

Contacta con nuestros especialistas  en ortodoncia infantil y se pondrán en contacto contigo lo antes posible.

Dientes que no llegan a tocarse al cerrar la boca

Si queda un espacio entre los dientes superiores e inferiores cuando el niño cierra la boca, puede existir una mordida abierta.

Puede observarse en la zona delantera o, con menos frecuencia, en zonas posteriores. En algunos casos está relacionada con:

  • hábito de chuparse el dedo;
  • uso prolongado del chupete;
  • empuje de la lengua;
  • determinados patrones de deglución;
  • alteraciones en el desarrollo de los maxilares.

La importancia de la mordida abierta depende de la edad, la causa, la intensidad y el tiempo durante el que se haya mantenido.

Dientes superiores muy adelantados

Cuando los incisivos superiores sobresalen mucho respecto a los inferiores, puede existir un resalte aumentado.

Además de afectar a la mordida, unos dientes muy adelantados pueden quedar más expuestos a golpes y traumatismos. También pueden acompañarse de dificultad para cerrar los labios con naturalidad.

No todos los casos necesitan tratarse durante la infancia, pero sí conviene valorar la posición dental y la relación entre los maxilares.

Los dientes superiores cubren demasiado a los inferiores

Si al cerrar la boca apenas se ven los dientes inferiores porque los superiores los cubren en exceso, puede existir una sobremordida profunda.

En algunos niños esta situación puede provocar:

  • contacto de los dientes inferiores con el paladar;
  • desgaste;
  • molestias;
  • limitación del movimiento;
  • una mordida poco equilibrada.

La valoración permite comprobar si se trata de una característica que debe vigilarse o si conviene actuar durante el crecimiento.

¿Quieres que revisemos la mordida y los dientes de tu peque?

Solicita una valoración de ortodoncia infantil en Raga Manresa.

La mandíbula se desvía al cerrar

Una señal especialmente importante es que el niño abra la boca con normalidad, pero desplace la mandíbula hacia un lado cuando termina de cerrar.

Esta desviación puede aparecer porque algunos dientes interfieren en el cierre o porque las arcadas no encajan correctamente.

También puede observarse:

  • mentón desplazado;
  • mordida diferente en cada lado;
  • mayor contacto de las muelas en una zona;
  • masticación preferente por un solo lado.

No conviene asumir que se corregirá por sí sola sin una valoración.

Dificultad para morder o masticar

Los niños pueden adaptarse a una mordida alterada y no explicar que tienen dificultades. Por eso, es útil observar cómo comen.

Algunas señales son:

  • evitar determinados alimentos;
  • tardar demasiado en masticar;
  • utilizar siempre el mismo lado;
  • no poder cortar alimentos con los dientes delanteros;
  • morderse con frecuencia las mejillas;
  • notar que los dientes no encajan bien.

Estas dificultades pueden tener diferentes causas y no siempre requieren ortodoncia, pero merecen una revisión.

Pérdida demasiado temprana o tardía de dientes de leche

Los dientes de leche ayudan a mantener el espacio necesario para los dientes definitivos.

Si un diente se pierde demasiado pronto por caries, traumatismo u otra causa, los dientes vecinos pueden desplazarse y reducir el espacio disponible.

También conviene consultar si:

  • un diente de leche tarda mucho en caer;
  • el definitivo empieza a salir sin que el temporal se mueva;
  • un diente permanente no aparece;
  • el recambio es muy diferente entre ambos lados;
  • faltan dientes o parece haber dientes adicionales.

El ritmo de erupción varía entre niños, por lo que debemos valorar el conjunto y no una fecha aislada.

Hábitos orales que se mantienen en el tiempo

Algunos hábitos forman parte de etapas normales del desarrollo. Sin embargo, si se prolongan, pueden influir en la posición de los dientes o en la forma de las arcadas.

Conviene valorar hábitos como:

  • chuparse el dedo;
  • utilizar chupete durante demasiado tiempo;
  • morderse el labio;
  • interponer objetos entre los dientes;
  • empujar los dientes con la lengua;
  • mantener la boca abierta habitualmente.

La presencia de un hábito no significa que el niño vaya a necesitar ortodoncia. Debemos comprobar su frecuencia, intensidad, duración y posibles consecuencias.

Respiración habitual por la boca

Respirar por la boca de forma frecuente no significa por sí solo que el niño necesite ortodoncia. La respiración bucal en niños puede coexistir con factores respiratorios y con cambios en el paladar, el sellado labial o la mordida, por lo que conviene valorar ambas partes cuando el patrón se mantiene en el tiempo.

Desde ortodoncia comprobamos cómo se están desarrollando la boca y los maxilares y, si observamos signos que requieren un estudio respiratorio, recomendamos la valoración médica correspondiente.

¿Identificas algunas de estas señales y quieres que le hagamos una valoración a tu peque?

Pide cita para que nuestros especialistas valoren la mordida, los dientes y la respiración de tu hijo.

Señales que pueden observar las familias

Estas señales sirven como orientación, pero no permiten diagnosticar por sí solas un problema de ortodoncia.

Relación entre lo que observas, qué podría estar relacionado y qué conviene valorar
Lo que observas Qué podría estar relacionado Qué conviene valorar
Dientes montados o girados Falta de espacio Desarrollo de las arcadas y erupción
Dientes superiores por dentro de los inferiores Mordida cruzada Anchura del maxilar y cierre mandibular
Espacio entre los dientes al cerrar Mordida abierta Hábitos, lengua y desarrollo de la mordida
Dientes superiores muy adelantados Resalte aumentado Posición dental y relación de los maxilares
Dientes inferiores casi ocultos Sobremordida profunda Contactos, desgaste y crecimiento
Mandíbula desviada al cerrar Interferencia o asimetría de mordida Trayectoria de cierre y encaje lateral
Diente definitivo que no aparece Falta de espacio o alteración de erupción Posición y desarrollo del diente
Masticación siempre por un lado Dificultad funcional Contactos y equilibrio de la mordida
Hábito de chuparse el dedo Posibles cambios dentales o en el paladar Duración e impacto del hábito
Respiración frecuente por la boca Posible alteración funcional Boca, paladar y posible derivación médica

Algunas alteraciones no se ven a simple vista

Los padres suelen reconocer los dientes torcidos, pero otras situaciones pueden pasar desapercibidas.

Durante una revisión podemos detectar:

  • dientes definitivos que no siguen una trayectoria adecuada;
  • falta de espacio antes de que aparezca un apiñamiento evidente;
  • dientes retenidos;
  • piezas ausentes o adicionales;
  • contactos que desvían la mandíbula;
  • diferencias entre el crecimiento de ambos maxilares;
  • mordidas cruzadas posteriores poco visibles;
  • pérdida prematura de espacio;
  • alteraciones funcionales.

La dentición mixta, en la que conviven dientes temporales y definitivos, proporciona información importante sobre cómo se está desarrollando la boca. Las recomendaciones de odontopediatría consideran el control de la erupción, la dentición y la oclusión como parte de la atención bucodental infantil.

¿Tienes dudas sobre cuándo es el momento de llevar a tu hijo al ortodoncista por primera vez? Te recomendamos nuestro artículo donde explicamos las señales de que tu hijo debería ir al ortodoncista.

¿Tener alguna de estas señales significa que necesita aparato?

No necesariamente.

Después de la valoración podemos encontrarnos con diferentes situaciones:

El desarrollo es adecuado

Aunque exista alguna irregularidad propia del recambio dental, podemos comprobar que la erupción, el espacio y la mordida evolucionan correctamente.

En ese caso, solo necesitaremos mantener las revisiones habituales.

Conviene controlar la evolución

Puede existir una alteración leve que todavía no necesita tratamiento. Programaremos controles para comprobar cómo cambian los dientes y los maxilares durante el crecimiento.

Es recomendable intervenir durante el crecimiento

Algunos problemas pueden beneficiarse de una actuación temprana, especialmente cuando afectan a:

  • la anchura de las arcadas;
  • el desarrollo de los maxilares;
  • la trayectoria de cierre;
  • una mordida cruzada;
  • determinados hábitos;
  • la erupción de los dientes.

El tratamiento puede esperar

Hay problemas de alineación que se tratan mejor cuando han salido más dientes definitivos. Detectarlos pronto no significa empezar de inmediato, sino planificar el momento adecuado.

El objetivo de una revisión temprana no es colocar aparatos a todos los niños. Es saber qué necesita cada uno y cuándo conviene hacerlo.

Cuándo pedir una revisión de ortodoncia infantil

Como orientación general, se recomienda realizar una primera revisión ortodóncica alrededor de los 6 o 7 años. A esa edad suele haber suficientes dientes definitivos para valorar la mordida y observar cómo se están desarrollando las arcadas.

No obstante, conviene pedir cita antes o sin esperar a esa edad si observas:

  • una desviación clara de la mandíbula;
  • dificultad para masticar;
  • pérdida prematura de dientes de leche;
  • dientes que erupcionan en una posición anómala;
  • traumatismos en dientes o maxilares;
  • hábitos orales persistentes;
  • problemas importantes para cerrar los labios;
  • una mordida cruzada evidente;
  • dolor o bloqueo al abrir y cerrar.

Si has observado alguno de estos cambios, podemos revisar la mordida, el espacio disponible y el desarrollo de los maxilares para saber si conviene tratar o simplemente controlar la evolución.

Qué revisamos en una valoración de ortodoncia infantil

La revisión no consiste solo en comprobar si los dientes están rectos.

En nuestras visitas de ortodoncia infantil, en Raga Manresa, valoramos:

  • la posición de los dientes temporales y definitivos;
  • el espacio disponible;
  • la secuencia de erupción;
  • la relación entre ambas arcadas;
  • la anchura del paladar;
  • el crecimiento de los maxilares;
  • la trayectoria de cierre;
  • los movimientos mandibulares;
  • los hábitos orales;
  • la respiración y el sellado labial;
  • el estado de la higiene y las encías.

Según el caso, también podemos necesitar registros diagnósticos, fotografías, escaneado o pruebas radiográficas. No todas las pruebas son necesarias en todos los niños; las indicamos cuando aportan información relevante para el diagnóstico.

Ortodoncia infantil y ortodoncia interceptiva: no son exactamente lo mismo

La ortodoncia infantil es un concepto amplio que incluye la valoración y el tratamiento de problemas dentales y de mordida durante la infancia.

La ortodoncia interceptiva se utiliza durante el crecimiento para actuar sobre determinadas alteraciones antes de que se complete la dentición definitiva.

Puede estar indicada, según el diagnóstico, para:

  • ampliar una arcada estrecha;
  • corregir algunas mordidas cruzadas;
  • guiar el desarrollo de los maxilares;
  • recuperar o conservar espacio;
  • reducir el efecto de determinados hábitos;
  • mejorar una desviación funcional.

No todos los niños necesitan esta fase. Tampoco garantiza que nunca vayan a necesitar ortodoncia posteriormente. En algunos casos, su objetivo es corregir el problema de crecimiento y facilitar una segunda fase cuando hayan salido los dientes definitivos.

Qué relación existe entre ortodoncia infantil y odontopediatría

La odontopediatría se ocupa de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la salud bucodental infantil. La ortodoncia se centra especialmente en el desarrollo de la mordida, los maxilares y la posición de los dientes.

Ambas áreas están relacionadas porque problemas como una caries extensa, la pérdida prematura de un diente de leche o una alteración en la erupción pueden influir en el espacio disponible.

Mediante un seguimiento coordinado podemos:

  • prevenir caries;
  • cuidar los dientes temporales;
  • controlar el recambio dental;
  • detectar pérdida de espacio;
  • observar hábitos;
  • revisar el desarrollo de la mordida;
  • decidir cuándo necesita valoración ortodóncica.

Ver tratamiento de odontopediatría en Manresa.

¿Qué puede ocurrir si esperamos demasiado?

No todos los problemas empeoran de la misma forma y algunos pueden tratarse más adelante sin dificultad. Sin embargo, esperar sin haber realizado una valoración puede hacer que perdamos una etapa útil del crecimiento.

Dependiendo del problema, puede producirse:

  • aumento del apiñamiento;
  • reducción del espacio para dientes definitivos;
  • mantenimiento de una desviación mandibular;
  • consolidación de hábitos;
  • mayor desgaste en determinados dientes;
  • crecimiento desigual de las arcadas;
  • tratamiento posterior más complejo.

Esto no significa que todos los niños deban empezar pronto. Significa que debemos diagnosticar primero y decidir después.

Una revisión a tiempo también puede confirmar que no es necesario intervenir y evitar tratamientos prematuros.

Preguntas frecuentes sobre la duración de los implantes dentales

¿Un niño puede necesitar ortodoncia aunque tenga los dientes rectos?

Sí. La posición visible de los dientes es solo una parte de la valoración. Puede existir una mordida cruzada posterior, una desviación mandibular, falta de espacio para dientes pendientes de salir o una alteración en el crecimiento de los maxilares.

¿Chuparse el dedo significa que necesitará ortodoncia?

No siempre. Depende de la edad, la frecuencia, la intensidad y el tiempo durante el que se mantenga el hábito. Debemos comprobar si ha producido cambios en los dientes, el paladar o la mordida.

¿Se puede empezar ortodoncia antes de que salgan todos los dientes definitivos?

Sí, cuando existe una alteración que puede beneficiarse del crecimiento. Otros problemas se tratan mejor más adelante. El momento depende del diagnóstico, no solo de la edad.

¿Las caries deben tratarse antes de empezar ortodoncia?

La boca debe estar en condiciones adecuadas de salud e higiene antes de iniciar un tratamiento. Si existen caries, inflamación de encías u otros problemas, normalmente debemos controlarlos previamente.

¿Siempre hace falta una radiografía en la primera revisión?

No. La necesidad de pruebas radiográficas depende de la edad, la erupción, los antecedentes y lo que observemos en la exploración. Solo debemos indicarlas cuando aporten información necesaria.

Ortodoncia infantil en Manresa adaptada a cada etapa

No todos los dientes torcidos necesitan corregirse inmediatamente, ni todas las alteraciones de mordida deben esperar hasta la adolescencia. El momento adecuado depende del tipo de problema y de cómo esté creciendo el niño.

En nuestra clínica revisamos la erupción, el espacio, la mordida y el desarrollo de los maxilares. Si no es necesario tratar, programamos controles para seguir la evolución. Si detectamos una alteración que puede beneficiarse de una actuación temprana, explicamos a la familia las opciones, los objetivos y el momento más adecuado.

Nuestro objetivo no es adelantar tratamientos, sino utilizar la etapa de crecimiento cuando realmente puede aportar una ventaja.

Solicita una revisión dental para tu peque con nuestros especialistas en ortodoncia infantil.

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Cuándo llevar a un niño al ortodoncista por primera vez

Cuándo llevar al niño al ortodoncista: su primera revisión dental

Muchos padres esperan a que todos los dientes definitivos hayan salido para llevar a su hijo al ortodoncista. Sin embargo, en algunos casos conviene realizar una valoración antes, cuando el niño todavía está creciendo y la boca está en plena fase de desarrollo.

La primera visita al ortodoncista no significa que el niño vaya a necesitar aparato de inmediato. Muchas veces sirve para comprobar que el crecimiento de los maxilares, la salida de los dientes y la mordida evolucionan correctamente. En otros casos, permite detectar a tiempo problemas que pueden tratarse de forma más sencilla si se valoran durante la infancia.

En Raga Manresa, la ortodoncia infantil permite revisar el desarrollo dental y facial del niño, identificar posibles alteraciones de mordida y decidir si conviene observar, prevenir o iniciar un tratamiento de ortodoncia interceptiva.

A qué edad conviene hacer la primera revisión de ortodoncia

Como orientación general, la primera revisión de ortodoncia suele recomendarse alrededor de los 6 o 7 años. A esa edad, muchos niños ya tienen los primeros molares definitivos y los incisivos permanentes, por lo que es posible valorar cómo encajan los dientes y cómo se están desarrollando los maxilares.

Esto no quiere decir que todos los niños necesiten tratamiento a esa edad. De hecho, en muchas revisiones la indicación puede ser simplemente controlar la evolución y volver a revisar más adelante.

La ventaja de valorar pronto es que algunos problemas de crecimiento, mordida o falta de espacio se detectan mejor durante la dentición mixta, cuando conviven dientes de leche y dientes definitivos.

¿Necesitas más información o quieres que nuestros especialistas hagan una valoración dental a tu peque?

Por qué no hay que esperar siempre a que salgan todos los dientes definitivos

Esperar a que salgan todos los dientes definitivos puede ser adecuado en algunos casos, pero no siempre es lo mejor. Hay problemas que no dependen solo de la posición de los dientes, sino del crecimiento de los maxilares, la anchura del paladar, la forma de morder o ciertos hábitos orales.

Cuando el niño todavía está creciendo, algunos tratamientos pueden guiar el desarrollo y evitar que el problema avance. Por eso, la primera revisión de ortodoncia infantil puede ser útil aunque aparentemente “solo tenga algunos dientes torcidos” o aunque los padres no vean nada llamativo.

Acudir pronto permite diferenciar entre:

  • situaciones normales del recambio dental;
  • problemas que solo necesitan seguimiento;
  • alteraciones que conviene tratar durante el crecimiento;
  • casos que podrán esperar a una ortodoncia más adelante.

Qué se revisa en la primera visita al ortodoncista infantil

La primera visita no se centra únicamente en mirar si los dientes están rectos. En esta valoración el ortodoncista infantil analiza varios aspectos relacionados con el desarrollo de la boca y la mordida.

Durante la revisión se puede valorar:

  • cómo encajan los dientes superiores e inferiores;
  • si hay mordida cruzada, sobremordida o mordida abierta;
  • si el paladar es estrecho;
  • si falta espacio para los dientes definitivos;
  • si hay dientes retenidos o que tardan en salir;
  • si existe apiñamiento dental;
  • si la mandíbula se desvía al cerrar;
  • si hay hábitos como chuparse el dedo, empujar con la lengua o respirar por la boca;
  • si la higiene y las encías están en buen estado.

En función de lo que observemos, nuestro especialista en ortodoncia infantil puede recomendar seguimiento, tratamiento interceptivo o una nueva revisión más adelante.

Señales de que tu hijo debería ir al ortodoncista

Aunque la primera revisión pueda hacerse alrededor de los 6 o 7 años, hay señales que conviene valorar antes o que pueden indicar que no es buena idea esperar.

Algunas señales que conviene tener en cuenta son:

  • dientes muy torcidos o montados;
  • falta de espacio evidente;
  • dientes superiores que
  • muerden por dentro de los inferiores;
  • mandíbula que se desvía al cerrar;
  • paladar estrecho;
  • dificultad para masticar;
  • respiración por la boca;
  • ronquidos frecuentes;
  • hábito de chuparse el dedo;
  • pérdida prematura de dientes de leche;
  • dientes definitivos que no salen;
  • mordida abierta o dientes que no llegan a tocarse.

También puedes consultar con más detalle nuestro artículo cómo saber si tu hijo necesita ortodoncia y qué cambios conviene observar durante el crecimiento.

No todas estas señales implican necesariamente tratamiento, pero sí justifican una valoración.

¿Identificas alguna de estas señales en tu hijo?

Una revisión de ortodoncia infantil puede ayudar a saber si conviene actuar ahora o simplemente controlar la evolución.

Señales y qué puede revisar el ortodoncista

Esta tabla ayuda a orientar, pero la decisión debe tomarse siempre tras una valoración individual.

Relación entre las señales que observan los padres, lo que pueden indicar y qué conviene valorar
Señal que observan los padres Qué puede indicar Qué conviene valorar
Dientes montados o falta de espacio Apiñamiento dental Si habrá espacio para los dientes definitivos
Mordida cruzada Encaje incorrecto de las arcadas Si conviene tratar durante el crecimiento
Paladar estrecho Desarrollo transversal insuficiente Si puede necesitar expansión
Mandíbula desviada al cerrar Compensación al morder Si la mordida está guiando mal el cierre
Respiración por la boca Alteración funcional Si influye en el desarrollo oral
Chupar el dedo durante años Hábito oral mantenido Si ha afectado a dientes o paladar
Dientes definitivos que no salen Falta de espacio o retención Si hay que estudiar la erupción

Qué problemas se pueden detectar a tiempo

La ortodoncia infantil no busca tratar todos los casos cuanto antes, sino identificar qué problemas pueden beneficiarse de una intervención temprana.

Entre los problemas que pueden detectarse en una primera revisión están:

Mordida cruzada

La mordida cruzada aparece cuando los dientes superiores muerden por dentro de los inferiores. En niños, puede estar relacionada con un maxilar superior estrecho o con una desviación al cerrar la boca.

Detectarla pronto permite valorar si conviene actuar durante el crecimiento.

Paladar estrecho

El paladar estrecho puede hacer que falte espacio para los dientes, que la mordida no encaje bien o que aparezcan compensaciones al cerrar la boca.

En algunos casos, se puede valorar un tratamiento de expansión.

Apiñamiento dental

El apiñamiento aparece cuando no hay suficiente espacio para que los dientes salgan alineados. En niños, es importante diferenciar entre una falta de espacio leve propia del recambio dental y un problema que puede empeorar.

Mordida abierta

La mordida abierta se produce cuando los dientes no contactan al cerrar la boca. Puede estar relacionada con hábitos orales, empuje lingual o alteraciones del desarrollo.

Sobremordida

La sobremordida ocurre cuando los dientes superiores cubren demasiado a los inferiores. En algunos niños, puede requerir seguimiento para ver cómo evoluciona con el crecimiento.

Hábitos orales

Chuparse el dedo, usar chupete durante demasiado tiempo, empujar con la lengua o respirar por la boca pueden influir en la posición dental y en el desarrollo de la mordida.

¿Necesitas más información o quieres reservar la primera visita para tu hijo?

¡Contacta con Raga Manresa y nos pondremoss en contacto contigo!

¿Primera revisión significa empezar tratamiento?

No. Esta es una de las dudas más importantes.

Llevar a un niño al ortodoncista por primera vez no significa que vaya a salir con aparato. En muchos casos, lo más adecuado es observar y revisar la evolución cada cierto tiempo.

Después de la valoración, puede haber tres escenarios:

  1. Todo evoluciona correctamente
    Se recomienda seguimiento en revisiones futuras.
  2. Hay una alteración leve que conviene controlar
    Se programa una revisión para ver cómo avanza el crecimiento o la erupción dental.
  3. Hay un problema que puede beneficiarse de tratamiento temprano
    Se valora ortodoncia interceptiva u ortopedia dentofacial.

El objetivo no es adelantar tratamientos innecesarios, sino actuar cuando hacerlo a tiempo puede simplificar el caso o evitar que el problema empeore.

Qué es la ortodoncia interceptiva

La ortodoncia interceptiva es una fase de tratamiento que se realiza durante la infancia, cuando el niño todavía está creciendo. Su objetivo es corregir o guiar problemas de desarrollo antes de que la dentición definitiva esté completa.

Puede utilizarse para tratar o mejorar situaciones como:

  • paladar estrecho;
  • mordida cruzada;
  • falta de espacio;
  • hábitos orales que afectan a la mordida;
  • alteraciones en el crecimiento de los maxilares;
  • desviaciones al cerrar la boca.

No todos los niños necesitan ortodoncia interceptiva. Solo se indica cuando el diagnóstico lo justifica.

Ortodoncia infantil y odontopediatría: por qué van de la mano

La ortodoncia infantil y la odontopediatría están muy relacionadas. La odontopediatría ayuda a cuidar la salud dental del niño desde los primeros años, prevenir caries, controlar hábitos y hacer que las visitas al dentista sean una experiencia positiva.

La ortodoncia infantil, por su parte, se centra en valorar el crecimiento, la mordida y la posición de los dientes.

Cuando ambas áreas trabajan de forma coordinada, es más fácil detectar problemas a tiempo y acompañar al niño durante su desarrollo.

Cada cuánto debe revisarse la boca de un niño

La frecuencia de las revisiones depende de cada caso. Un niño sin problemas aparentes puede necesitar controles periódicos generales, mientras que un niño con falta de espacio, mordida cruzada, hábitos orales o alteraciones de crecimiento puede requerir un seguimiento más específico.

Lo importante es no esperar a que el problema sea evidente o a que todos los dientes definitivos hayan salido. La prevención y la detección temprana permiten tomar mejores decisiones.

En algunos casos, una revisión a tiempo puede evitar tratamientos más complejos en el futuro. En otros, simplemente confirma que el desarrollo va bien y da tranquilidad a la familia.

Cuándo pedir una valoración aunque el niño sea pequeño

Conviene pedir una valoración si observas:

  • dientes muy torcidos;
  • mordida cruzada;
  • paladar estrecho;
  • dificultad para masticar;
  • mandíbula que se desplaza al cerrar;
  • respiración oral frecuente;
  • ronquidos;
  • hábito de chuparse el dedo;
  • pérdida prematura de dientes de leche;
  • dientes definitivos que tardan en salir;
  • dudas sobre si la boca se está desarrollando correctamente.

Si tienes dudas, es preferible revisar y confirmar que todo va bien antes que esperar a que el problema avance.

Una primera visita al ortodoncista infantil permite valorar el crecimiento, la mordida y el espacio disponible antes de decidir si hace falta tratamiento.

Si durante la revisión detectamos que el maxilar superior es demasiado estrecho, podemos estudiar si necesita un aparato para ensanchar el paladar durante el crecimiento.

¡Reserva su primera visita en ortodoncia infantil en Raga Manresa!

Preguntas frecuentes sobre la primera visita al ortodoncista infantil

¿A qué edad se recomienda llevar a un niño al ortodoncista?

Como orientación general, suele recomendarse una primera revisión alrededor de los 6 o 7 años, cuando empiezan a salir dientes definitivos importantes para valorar la mordida y el desarrollo de los maxilares.

¿Mi hijo necesita aparato si va al ortodoncista por primera vez?

No necesariamente. Muchas primeras visitas sirven solo para revisar el desarrollo y controlar la evolución. El tratamiento solo se indica si hay un problema que lo justifica.

¿Qué diferencia hay entre dentista infantil y ortodoncista infantil?

El dentista infantil cuida la salud bucodental del niño, previene caries y controla el desarrollo general de la boca. El ortodoncista infantil se centra en la mordida, la posición dental y el crecimiento de los maxilares.

¿Qué pasa si espero a que salgan todos los dientes definitivos?

En algunos casos no pasa nada, pero en otros puede perderse una oportunidad de tratar problemas de crecimiento o mordida en una fase más favorable.

¿La ortodoncia interceptiva evita llevar brackets en el futuro?

No siempre. Puede simplificar algunos problemas o mejorar el desarrollo, pero algunos niños pueden necesitar una segunda fase de ortodoncia más adelante.

Primera revisión de ortodoncia infantil en Manresa

La primera visita al ortodoncista infantil no debe verse como el inicio obligatorio de un tratamiento, sino como una forma de entender cómo se está desarrollando la boca del niño.

En Raga Manresa, nuestro equipo valora la mordida, el crecimiento de los maxilares, el espacio para los dientes definitivos y los posibles hábitos que pueden influir en la evolución dental.

A partir de esa revisión, se puede decidir si basta con controlar, si conviene actuar a tiempo o si el niño puede esperar.

Si tienes dudas sobre la mordida, la posición de los dientes o el crecimiento dental de tu hijo, una valoración puede ayudarte a tomar una decisión con más tranquilidad.

¡Llámanos o escríbenos para solicitar valoración de ortodoncia infantil!

Dientes montados: causas, problemas y cómo corregirlos

Dientes montados y torcidos en adultos

Tener los dientes montados es una de las razones más habituales por las que una persona se plantea empezar un tratamiento de ortodoncia. A veces el problema aparece desde la infancia o la adolescencia, pero también es frecuente notarlo en la edad adulta: los incisivos se han movido, cada vez hay menos espacio o algunos dientes parecen más torcidos que antes.

Aunque muchas personas lo perciben primero como un problema estético, los dientes montados no afectan solo a la sonrisa. También pueden dificultar la higiene, favorecer la acumulación de placa, provocar molestias al morder o hacer que algunos dientes trabajen más de la cuenta.

Clínicamente, este problema suele conocerse como apiñamiento dental. En Raga Manresa, estudiamos la posición de los dientes, el espacio disponible y la mordida para valorar qué tratamiento de ortodoncia puede ayudar a corregirlo de forma segura y estable.

Qué significa tener los dientes montados

Decimos que hay dientes montados cuando las piezas dentales no tienen suficiente espacio para colocarse en una posición ordenada. Como consecuencia, algunos dientes pueden aparecer girados, inclinados, superpuestos o desplazados hacia delante o hacia atrás.

El término clínico más habitual es apiñamiento dental. Puede afectar a la arcada superior, a la arcada inferior o a ambas. También puede ser leve, moderado o severo, dependiendo de la falta de espacio y de la posición de los dientes.

En muchos adultos, el apiñamiento se nota especialmente en los incisivos inferiores. Es habitual que el paciente diga que “los dientes de abajo se han montado” o que “cada vez están más torcidos”. Esto puede ocurrir incluso en personas que antes tenían los dientes relativamente alineados.

Tener los dientes montados no significa necesariamente que el caso sea complejo, pero sí conviene valorarlo para saber si afecta solo a la estética o también a la mordida, la higiene y la estabilidad de la sonrisa.

¿Necesitas más información o quieres que nuestros especialistas te hagan una valoración?

Por qué aparecen los dientes montados

Los dientes montados pueden aparecer por diferentes motivos. En muchos casos no hay una única causa, sino una combinación de falta de espacio, crecimiento dental, cambios con la edad o movimientos posteriores a una ortodoncia previa.

Falta de espacio en la boca

La causa más común del apiñamiento dental es la falta de espacio. Puede ocurrir porque la arcada es estrecha, porque los dientes son grandes en relación con el espacio disponible o porque la posición de las piezas no permite una alineación correcta.

Cuando no hay espacio suficiente, los dientes se colocan donde pueden. Algunos se giran, otros se inclinan y otros se superponen parcialmente.

Crecimiento y desarrollo dental

El apiñamiento puede originarse durante la infancia o la adolescencia, cuando salen los dientes definitivos. Si no se corrige en ese momento, puede mantenerse en la edad adulta.

También puede suceder que el problema no parezca importante al principio, pero se haga más evidente con el paso de los años.

Movimiento dental con los años

Los dientes no son estructuras completamente inmóviles. Con el tiempo pueden desplazarse ligeramente, sobre todo si hay cambios en la mordida, pérdida de piezas, enfermedad periodontal o falta de retención tras una ortodoncia.

Por eso algunos adultos notan que los incisivos inferiores se han apiñado progresivamente, aunque años atrás no los vieran tan torcidos.

Pérdida de dientes o cambios en la mordida

Cuando se pierde un diente y no se repone, los dientes vecinos pueden moverse hacia el espacio vacío. Esto puede alterar la alineación y modificar la forma en que encajan las arcadas.

Los cambios en la mordida también pueden influir en la posición dental. Si algunas piezas reciben más presión de la debida, pueden desplazarse o inclinarse con el tiempo.

Falta de retención tras una ortodoncia previa

Una causa frecuente de dientes montados en adultos es no haber usado retenedores después de un tratamiento de ortodoncia dental. La retención es fundamental para mantener el resultado, porque los dientes tienden a moverse con el tiempo.

Cuando no se utiliza correctamente, puede aparecer recidiva: los dientes vuelven parcialmente a una posición desordenada.

¿Es solo un problema estético?

No. Los dientes montados pueden afectar a la estética de la sonrisa, pero reducirlo solo a eso sería quedarse corto.

Cuando los dientes están superpuestos o girados, la higiene suele ser más difícil. El cepillo y el hilo dental pueden no llegar bien a determinadas zonas, lo que favorece la acumulación de placa entre dientes y cerca de la encía.

Además, el apiñamiento puede influir en la mordida. Si los dientes no encajan bien, algunas piezas pueden recibir más presión, aparecer contactos incómodos o producirse desgaste en zonas concretas.

Los dientes montados pueden relacionarse con:

  • dificultad para limpiar entre dientes;
  • acumulación de placa;
  • inflamación de encías;
  • mayor riesgo de caries en
  • zonas de difícil acceso;
  • desgaste dental localizado;
  • contactos incómodos al morder;
  • sensación de dientes que no encajan.

Por eso, cuando se valora un caso de apiñamiento, no se analiza solo cómo se ve la sonrisa. También se revisa cómo se limpia, cómo muerde y qué estabilidad puede tener el resultado.

La primera visita de ortodoncia en Raga Manresa no tiene coste.

Solicita una valoración de tu caso.

Señales de apiñamiento dental y qué pueden indicar

Esta tabla ayuda a identificar situaciones frecuentes, aunque no sustituye una valoración profesional.

El diagnóstico permite saber si el apiñamiento es leve, moderado o severo, y qué tratamiento puede ser más adecuado.

Relación entre lo que notas, lo que puede indicar y por qué conviene valorarlo
Lo que notas Qué puede indicar Por qué conviene valorarlo
Dientes superpuestos Falta de espacio dental Puede dificultar la higiene
Incisivos inferiores torcidos Apiñamiento en adultos Puede empeorar con el tiempo
Dientes girados Mala posición dental Puede alterar la mordida
Dificultad para pasar el hilo dental Zonas de contacto estrechas Puede favorecer acumulación de placa
Dientes que chocan al morder Apiñamiento asociado a mala mordida Puede generar desgaste o molestias
Dientes que se han movido tras ortodoncia Falta de retención o recidiva Puede requerir nueva valoración

Dientes montados en adultos: ¿se pueden corregir?

Sí. Los dientes montados pueden corregirse en adultos con ortodoncia, siempre que el estado de dientes, encías y hueso permita realizar el tratamiento con seguridad.

La edad no impide valorar una ortodoncia. Lo importante es estudiar:

  • el grado de apiñamiento;
  • la salud de las encías;
  • la cantidad de hueso disponible;
  • la mordida;
  • los espacios necesarios;
  • si hubo ortodoncia previa;
  • la estabilidad que se quiere conseguir.

En adultos, el tratamiento debe planificarse con especial cuidado. No se trata solo de mover dientes para que se vean rectos, sino de hacerlo respetando la salud periodontal y buscando una mordida funcional.

Si tienes los dientes montados y quieres saber qué opción encaja con tu caso, una valoración de ortodoncia puede ayudarte a decidir.

Primera visita de ortodoncia sin coste

Cómo puede ayudar la ortodoncia

La ortodoncia dental es el tratamiento principal para corregir dientes montados cuando el problema está en la posición dental y la falta de espacio.

Un tratamiento de ortodoncia puede ayudar a:

  • alinear dientes
  • superpuestos o girados;
  • ordenar la arcada;
  • mejorar la estética de la sonrisa;
  • facilitar la higiene diaria;
  • mejorar el contacto entre dientes;
  • repartir mejor las fuerzas al morder;
  • reducir zonas de acumulación de placa;
  • corregir recidivas tras ortodoncia previa.

El objetivo no es únicamente “poner los dientes rectos”. Una buena planificación también tiene en cuenta la mordida, la estabilidad y el mantenimiento del resultado.

En Raga Manresa, el tratamiento se plantea tras estudiar el apiñamiento, el espacio disponible y la relación entre ambas arcadas.

Ortodoncia invisible o brackets para dientes montados

La elección entre ortodoncia invisible y brackets depende del grado de apiñamiento, la complejidad de los movimientos y las necesidades de cada paciente.

Ortodoncia invisible

La ortodoncia invisible con alineadores transparentes puede ser una opción en muchos casos de dientes montados, especialmente en apiñamientos leves o moderados. También puede valorarse en casos más complejos si el diagnóstico lo permite.

Los alineadores son removibles, discretos y se fabrican para mover los dientes de forma progresiva. Suelen ser una alternativa muy demandada por adultos que quieren corregir la posición dental sin brackets visibles.

Ortodoncia con brackets

La ortodoncia con brackets puede ser recomendable cuando el apiñamiento es más severo, hay rotaciones importantes o se necesita un mayor control de los movimientos.

También puede ser una opción adecuada cuando existe una mordida más compleja o cuando el tratamiento requiere movimientos dentales amplios.

¿Hay que quitar dientes para corregir el apiñamiento?

No siempre. Que haya dientes montados no significa automáticamente que haya que extraer piezas.

La necesidad de quitar dientes depende de varios factores:

  • la cantidad de apiñamiento;
  • el espacio disponible;
  • el perfil facial;
  • la mordida;
  • la salud de encías y hueso;
  • la estabilidad del resultado;
  • las posibilidades de ganar espacio con otras técnicas.

En muchos casos, se puede ganar espacio con movimientos dentales planificados, expansión controlada o stripping, que consiste en reducir mínimamente el esmalte entre algunos dientes cuando está indicado.

Las extracciones solo se valoran en casos concretos y siempre después de un diagnóstico completo. No deben plantearse como una solución automática.

¿Los dientes montados pueden volver a moverse?

Sí. Los dientes pueden volver a moverse con el tiempo si no se mantiene el resultado. Esto puede ocurrir tanto en personas que han llevado ortodoncia como en pacientes que nunca se han tratado.

Después de corregir el apiñamiento, la fase de retención es fundamental. Los retenedores ayudan a mantener la posición dental y reducen el riesgo de recidiva.

En adultos, esta parte del tratamiento es especialmente importante, porque los dientes pueden seguir cambiando por factores como la mordida, el envejecimiento, la pérdida de piezas o la salud periodontal.

Por eso, un buen plan de ortodoncia no termina cuando los dientes están alineados. También debe incluir una estrategia para mantener el resultado.

¿Pueden corregirse los dientes montados sin brackets?

En muchos casos, sí. La ortodoncia invisible puede corregir dientes montados si el apiñamiento y la mordida son compatibles con alineadores.

Sin embargo, no todos los casos pueden tratarse igual. Si hay apiñamiento severo, rotaciones importantes, falta de espacio marcada o problemas de mordida complejos, puede ser necesario valorar brackets u otras opciones.

La decisión no debería basarse solo en la estética del aparato, sino en qué sistema permite corregir el problema de forma más predecible y estable.

Si quieres saber si tu caso puede corregirse con ortodoncia invisible, brackets u ortodoncia estética, contacta con Raga Manresa y pide cita para una valoración sin coste.

Cuándo pedir una valoración

Conviene pedir una valoración si:

  • tienes dientes
  • superpuestos;
  • los incisivos se han torcido con los años;
  • notas que cada vez hay menos espacio;
  • te cuesta limpiar entre dientes;
  • el hilo dental no pasa bien;
  • ya llevaste ortodoncia y los dientes se han movido;
  • notas que los dientes chocan al morder;
  • tu mordida se siente incómoda;
  • quieres saber si puedes corregirlo con alineadores o brackets.

Cuanto antes se valore el apiñamiento, más fácil será saber si el problema es leve, si puede avanzar o si conviene tratarlo para mejorar función, higiene y estética.

Una valoración de ortodoncia permite saber por qué tienes los dientes montados y qué tratamiento puede corregirlos de forma segura.

¿Te gustaría saber qué tipo de tratamiento es el más adecuado para tu caso?

¡Pide tu primera visita de ortodonica sin coste!

Preguntas frecuentes sobre dientes montados

¿Por qué se me han montado los dientes de adulto?

Los dientes pueden montarse en la edad adulta por falta de espacio, movimientos dentales progresivos, pérdida de dientes, cambios en la mordida o falta de retención tras una ortodoncia previa.

¿Se pueden corregir los dientes montados sin brackets?

En muchos casos puede valorarse ortodoncia invisible, pero depende del grado de apiñamiento, la mordida y los movimientos necesarios.

¿Los dientes montados empeoran con la edad?

Pueden empeorar si hay movimiento dental progresivo, problemas de encías, pérdida de piezas, falta de retención o cambios en la mordida.

¿El apiñamiento dental puede afectar a las encías?

Sí. Los dientes montados dificultan la higiene en zonas concretas y pueden favorecer la acumulación de placa, lo que aumenta el riesgo de inflamación de encías.

¿Cuánto tarda en corregirse el apiñamiento dental?

Depende de la severidad del apiñamiento, la mordida y el sistema utilizado. Los casos leves pueden ser más rápidos, mientras que los más complejos requieren una planificación más completa.

Ortodoncia en Manresa para corregir dientes montados

Los dientes montados no son solo una cuestión estética. Pueden dificultar la higiene, alterar la mordida y favorecer molestias o desgaste si no se valoran correctamente.

En Raga Manresa, estudiamos el apiñamiento dental, el espacio disponible y la forma en la que encajan los dientes para planificar un tratamiento adaptado a cada caso. Según el diagnóstico, se puede valorar ortodoncia invisible, brackets u otras estrategias para ordenar la sonrisa y mejorar la función.

Si tienes los dientes montados, torcidos o notas que se han movido con los años, una valoración puede ayudarte a saber qué solución encaja mejor contigo.

¡Solicita tu primera valoración de ortodoncia sin coste!

Chasquidos en la mandíbula al abrir la boca: causas y cuándo preocuparse

Chasquido en la mandíbula al abrir la boca

Notar un chasquido en la mandíbula al abrir la boca puede resultar incómodo y generar preocupación. Algunas personas lo describen como un clic al bostezar, un crujido al masticar o una sensación de que la mandíbula “salta” al abrir y cerrar la boca.

Este sonido puede aparecer de forma puntual y no siempre indica un problema grave. Sin embargo, cuando el chasquido se repite, se acompaña de dolor, rigidez, bloqueo o sensación de mandíbula cansada, conviene realizar una valoración para entender qué está ocurriendo.

En Raga Manresa, el equipo puede analizar la articulación temporomandibular, la musculatura y la mordida para identificar si el clic mandibular está relacionado con tensión muscular, bruxismo, sobrecarga o un problema de encaje dental.

¿Qué significa que la mandíbula haga clic?

La mandíbula se mueve gracias a la articulación temporomandibular, también conocida como ATM. Esta articulación conecta la mandíbula con el cráneo y permite abrir, cerrar, hablar, masticar y mover la boca hacia los lados.

Cuando la mandíbula hace clic, suele deberse a una alteración en el movimiento normal de esta articulación o de las estructuras que la rodean. El sonido puede aparecer al abrir mucho la boca, al masticar alimentos duros, al bostezar o al mover la mandíbula lateralmente.

El chasquido puede ser:

  • leve y ocasional;
  • repetitivo al abrir y cerrar la boca;
  • acompañado de dolor;
  • asociado a rigidez o bloqueo;
  • más notable al despertar o tras periodos de estrés.

Lo importante no es solo que exista sonido, sino si aparece junto a otros síntomas.

¿Necesitas más información o quieres que nuestros especialistas te hagan una valoración?

¿Un chasquido mandibular siempre es grave?

No necesariamente. Un clic mandibular aislado, sin dolor y sin limitación para abrir la boca, no siempre requiere tratamiento inmediato. Aun así, conviene observar si se repite, si aumenta o si empieza a acompañarse de molestias.

Sí merece más atención cuando aparece junto a señales como:

  • dolor al abrir o masticar;
  • dificultad para abrir la boca;
  • sensación de bloqueo;
  • rigidez mandibular;
  • cansancio al masticar;
  • dolor que se irradia hacia oído, sienes o cuello;
  • desgaste dental;
  • sensación de mandíbula cansada al despertar.

En esos casos, el chasquido puede formar parte de un problema más amplio de la articulación, de la musculatura o de la mordida.

Si el clic mandibular se repite o aparece con molestias, una valoración puede ayudarte a identificar la causa.

¡Contactar con Raga Manresa!

Señales que pueden acompañar al chasquido mandibular

Esta tabla ayuda a diferenciar situaciones frecuentes sin sustituir una valoración profesional.

Relación entre lo que notas, lo que puede indicar y por qué conviene valorarlo
Lo que notas Qué puede indicar Por qué conviene valorarlo
La mandíbula hace clic al abrir Alteración en el movimiento de la ATM Puede ser leve o requerir seguimiento
Chasquido con dolor Sobrecarga articular o muscular Conviene identificar la causa
Mandíbula rígida por la mañana Bruxismo o tensión nocturna Puede afectar a músculos y dientes
Bloqueo al abrir o cerrar Problema funcional de la articulación Requiere valoración profesional
Mandíbula cansada al despertar Apretamiento dental o sobrecarga muscular Puede relacionarse con bruxismo
Dientes desgastados junto al clic Bruxismo o mala mordida Puede necesitar control de la causa

Causas frecuentes del chasquido en la mandíbula

El chasquido mandibular puede tener diferentes causas. No siempre hay una única explicación y, en muchos casos, varios factores se combinan.

Alteración de la articulación temporomandibular

La ATM es una articulación compleja. Si el movimiento entre sus estructuras no es fluido, puede aparecer un clic al abrir o cerrar la boca. En algunos casos, el sonido se produce porque el disco articular no acompaña el movimiento de forma correcta.

Tensión muscular

La tensión en los músculos de la mandíbula puede alterar la forma en que se mueve la articulación. Esto puede ocurrir en épocas de estrés, por hábitos de apretamiento o por sobrecarga al masticar.

Bruxismo

El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes, especialmente durante la noche. Puede provocar mandíbula cansada al despertar, rigidez, dolor muscular y desgaste dental. En algunas personas también se asocia a chasquidos o sensación de presión en la mandíbula.

Mala mordida

Cuando los dientes no encajan de forma equilibrada, la mandíbula puede buscar una posición compensada para cerrar la boca. Esa adaptación puede generar tensión o sobrecarga en la articulación y en los músculos.

En estos casos, un tratamiento de ortodoncia puede formar parte del tratamiento si el diagnóstico confirma que la mordida está influyendo en el problema.

Cuando la mandíbula busca una posición compensada para cerrar, algunas personas pueden notar un chasquido mandibular al abrir o cerrar la boca, te contamos más sobre mandíbula desalineada por mala mordida en nuestro artículo.

Hábitos repetitivos

Masticar siempre del mismo lado, morder objetos, abrir mucho la boca al bostezar o apoyar la mandíbula en la mano pueden favorecer la sobrecarga articular y muscular.

Mandíbula tensa, rígida o cansada: ¿qué relación tiene con el chasquido?

El chasquido en la mandíbula al abrir la boca no siempre aparece solo. Muchas personas también notan la mandíbula tensa, rígida o cansada, especialmente al despertar.

Esto puede estar relacionado con:

  • apretar los dientes durante la noche;
  • rechinar los dientes;
  • estrés acumulado;
  • sobrecarga muscular;
  • mala posición mandibular;
  • hábitos repetitivos durante el día.

La sensación de mandíbula cansada al despertar suele hacer pensar en bruxismo o apretamiento nocturno, aunque el diagnóstico debe valorar también el estado de la mordida, los músculos y la articulación.

Si además hay dolor, desgaste dental o dificultad para masticar, conviene estudiar el caso de forma completa.

Si sientes alguno de estos síntomas una valoración puede ayudarte a ponerle fin y evitar daños o tratamientos futuros.

¡Pide cita para una valoración sin compromiso en nuestra clínica en Manresa!

Chasquido mandibular y dolor: cuándo prestar más atención

El chasquido por sí solo no siempre implica un problema grave. Pero si se acompaña de dolor o limitación, la valoración se vuelve más importante.

Conviene prestar atención si:

  • el clic aparece cada vez que abres la boca;
  • notas dolor al masticar;
  • la mandíbula se bloquea;
  • te cuesta abrir la boca por completo;
  • el chasquido se acompaña de tensión en sienes o cuello;
  • notas cambios en la forma de morder;
  • has empezado a tener sensibilidad o desgaste dental.

Cuando el síntoma principal es dolor al comer, tensión mandibular o molestia recurrente, el enfoque debe ampliarse para valorar otras causas del dolor de mandíbula al masticar.

En algunos pacientes, los cambios en la forma de morder pueden acompañarse de un clic mandibular o sensación de mandíbula rígida. Te contamos más sobre dientes que no encajan al cerrar la boca, también relacionado con la mordida y clic mandibular.

Cómo se diagnostica un chasquido en la mandíbula

El diagnóstico no debe basarse únicamente en escuchar el clic. Es necesario analizar cómo se mueve la mandíbula, si hay dolor, qué músculos están tensos y cómo encajan los dientes.

En Raga Manresa revisamos todos los factores. Aspectos como:

  • apertura y cierre de la boca;
  • presencia de bloqueo o desviación al abrir;
  • puntos de dolor muscular;
  • ruidos articulares;
  • desgaste dental;
  • hábitos de apretamiento;
  • relación entre dientes
  • superiores e inferiores;
  • posible influencia de la mordida.

Este estudio nos permite diferenciar si el problema es principalmente muscular, articular, dental o combinado.

¿Te gustaría empezar a aliviar tus dolores o molestias mandibulares?

¡Pide cita para que nuestros especialistas valoren tu ordida!

¿Qué tratamientos pueden ayudar?

El tratamiento depende de la causa. No todos los chasquidos mandibulares necesitan el mismo enfoque, y no conviene plantear soluciones definitivas sin diagnóstico.

Control de hábitos

Reducir hábitos como morder objetos, mascar chicle con frecuencia, apoyar la mandíbula en la mano o abrir excesivamente la boca puede ayudar a disminuir la sobrecarga.

Férula de descarga

Cuando hay bruxismo o apretamiento dental, una férula de descarga puede ayudar a proteger los dientes y reducir la presión sobre la musculatura durante la noche.

Fisioterapia o trabajo muscular

En algunos casos, la fisioterapia especializada puede ayudar a mejorar la movilidad, reducir tensión muscular y trabajar hábitos mandibulares.

Ortodoncia si la causa está en la mordida

Cuando el diagnóstico muestra que una mala mordida está influyendo en la posición mandibular o en la sobrecarga, puede valorarse un tratamiento de ortodoncia.

La ortodoncia no es la solución para todos los chasquidos, pero puede ayudar cuando existe un problema de encaje dental que altera la función.

Ver tratamiento de ortodoncia en Manresa.

¿Qué no conviene hacer si la mandíbula hace clic?

Cuando aparece un chasquido mandibular, muchas personas intentan mover la mandíbula para “colocarla” o comprobar el sonido. Esto puede aumentar la sobrecarga.

Es mejor evitar:

  • forzar la apertura de la boca;
  • buscar el chasquido repetidamente;
  • morder alimentos muy duros si hay molestia;
  • automasajear con demasiada presión;
  • usar férulas no personalizadas;
  • retrasar la valoración si hay dolor o bloqueo.

El objetivo no es eliminar el sonido a toda costa, sino entender si hay un problema que necesita tratamiento.

Cuándo pedir una valoración

Conviene pedir una valoración si:

  • el chasquido aparece con frecuencia;
  • hay dolor al abrir o masticar;
  • la mandíbula se queda bloqueada;
  • notas rigidez o tensión al despertar;
  • hay desgaste dental;
  • el clic ha empeorado con el tiempo;
  • notas que tu mordida ha cambiado.

Cuanto antes se identifique la causa, más sencillo será decidir si basta con controlar hábitos, proteger los dientes, trabajar la musculatura o valorar la mordida.

Una valoración de mandíbula permite saber si el chasquido está relacionado con la ATM, el bruxismo o la mordida.

¡Quiero una valoración de mandíbula!

Preguntas frecuentes sobre chasquidos en la mandíbula

¿Es normal que la mandíbula haga clic al abrir la boca?

Puede ocurrir de forma puntual y no siempre indica un problema grave. Si el chasquido es frecuente, duele o limita el movimiento, conviene realizar una valoración.

¿El chasquido mandibular puede desaparecer solo?

En algunos casos puede mejorar si se reduce la sobrecarga, el estrés o ciertos hábitos. Si persiste o se acompaña de dolor, es recomendable estudiar la causa.

¿El bruxismo puede provocar chasquidos en la mandíbula?

Sí. El bruxismo puede generar tensión muscular, sobrecarga articular, desgaste dental y sensación de mandíbula cansada, factores que pueden asociarse a chasquidos.

¿La ortodoncia corrige el chasquido mandibular?

Solo en algunos casos. La ortodoncia puede ayudar si el chasquido está relacionado con una mala mordida, pero no es la solución para todos los problemas de ATM.

¿Cuándo debería preocuparme por un clic en la mandíbula?

Deberías prestarle atención si aparece con dolor, bloqueo, dificultad para abrir la boca, rigidez, desgaste dental o si empeora con el tiempo.

Raga Manresa: valoración de mandíbula, ATM y mordida

Un chasquido en la mandíbula al abrir la boca no siempre implica un problema grave, pero puede ser una señal de que la articulación, los músculos o la mordida no están trabajando de forma equilibrada.

En Raga Manresa, analizamos cada caso de forma personalizada para identificar si el clic mandibular está relacionado con tensión muscular, bruxismo, ATM o una mala mordida. A partir de ahí, se puede plantear el tratamiento más adecuado, desde medidas conservadoras hasta ortodoncia si el origen está en el encaje dental.

Si tu mandíbula hace clic, se bloquea o se nota rígida al despertar, ¡es hora de pedir una valoración!

¿Qué es la mordida abierta y cómo se corrige?

Infografía de mordida abierta y mordida ideal

La mordida abierta es un problema de mordida en el que algunos dientes no llegan a contactar al cerrar la boca. Muchas personas lo describen como “no puedo cerrar los dientes de delante”, “muerdo y queda un hueco” o “los dientes no se juntan al morder”.

Aunque puede parecer solo una cuestión estética, la mordida abierta también puede afectar a la forma de masticar, hablar o repartir las fuerzas al cerrar la boca. En algunos casos aparece en la infancia y se relaciona con hábitos como chuparse el dedo o empujar los dientes con la lengua. En otros, se detecta en adultos cuando ya provoca dificultades funcionales o incomodidad al morder.

En Raga Manresa, el equipo analiza cómo encajan los dientes y qué está provocando esa falta de contacto para planificar un tratamiento de ortodoncia adaptado a cada caso. El objetivo no es solo cerrar el espacio visible, sino conseguir una mordida estable, funcional y equilibrada.

¿Qué es la mordida abierta?

La mordida abierta aparece cuando, al cerrar la boca, queda un espacio entre los dientes superiores e inferiores. Lo más habitual es que afecte a los dientes delanteros, aunque también puede aparecer en zonas posteriores.

En una mordida equilibrada, los dientes superiores e inferiores contactan de forma coordinada. Cuando hay mordida abierta, parte de ese contacto no se produce. Esto puede hacer que el paciente tenga dificultad para cortar alimentos con los incisivos, note que la lengua se coloca entre los dientes o perciba una sonrisa menos armónica.

Dicho de forma sencilla: hay mordida abierta cuando los dientes no llegan a encontrarse al cerrar la boca.

¿Necesitas más información?

Contacta con nuestros especialistas en ortodoncia en Manresa y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible para solucionarlas.

Tipos de mordida abierta

No todas las mordidas abiertas son iguales. Identificar el tipo es importante porque el tratamiento puede variar.

Mordida abierta anterior

Es la más frecuente. Se produce cuando los dientes delanteros no contactan al cerrar la boca. Puede afectar a la estética de la sonrisa, a la pronunciación y a la capacidad de cortar ciertos alimentos.

Mordida abierta posterior

En este caso, el espacio aparece en la zona de premolares o molares. Puede provocar dificultad para masticar correctamente porque los dientes posteriores no apoyan como deberían.

Mordida abierta dental o esquelética

A veces el problema se debe sobre todo a la posición de los dientes. En otros casos, está relacionado con el desarrollo de los maxilares. Esta diferencia es clave, porque una mordida abierta principalmente dental suele tener un abordaje más sencillo que una alteración con componente esquelético importante.

Cómo saber si tienes mordida abierta

Hay señales que pueden ayudarte a detectar este problema, aunque el diagnóstico debe realizarse con una valoración profesional.

Puedes sospechar una mordida abierta si:

  • los dientes delanteros no se tocan al cerrar la boca;
  • queda un hueco visible entre los dientes superiores e inferiores;
  • te cuesta cortar alimentos con los incisivos;
  • notas que la lengua se coloca entre los dientes;
  • tienes dificultad para pronunciar algunos sonidos;
  • la mordida se siente poco estable;
  • los dientes posteriores reciben más presión al masticar.

Una forma sencilla de observarlo es cerrar la boca con naturalidad, sin forzar la mandíbula. Si los dientes delanteros no contactan y queda un espacio visible, conviene valorar si existe mordida abierta.

Si notas que tus dientes no contactan al cerrar la boca, una valoración de ortodoncia puede ayudarte a identificar la causa.

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Señales que pueden indicar mordida abierta

Esta tabla resume algunas situaciones habituales. Ayuda a identificar el problema sin sustituir una valoración clínica.

Relación entre las señales que nota el paciente, lo que pueden indicar y por qué conviene valorarlas
Señal que nota el paciente Qué puede indicar Por qué conviene valorarlo
Los dientes delanteros no se juntan Posible mordida abierta anterior Puede afectar a masticación y estética
Cuesta cortar alimentos con los incisivos Falta de contacto dental anterior Puede alterar la función al comer
La lengua empuja entre los dientes Hábito funcional asociado Puede dificultar la estabilidad del tratamiento
Hay dificultad al pronunciar algunos sonidos Alteración en el cierre anterior Puede influir en la fonación
La mordida no encaja de forma estable Problema de oclusión Puede generar sobrecarga en otras zonas

¿Por qué aparece la mordida abierta?

La mordida abierta puede tener distintas causas. En muchos casos aparece por una combinación de factores dentales, hábitos funcionales y desarrollo de los maxilares.

Empuje lingual

El empuje lingual ocurre cuando la lengua presiona contra los dientes o se coloca entre ellos al tragar, hablar o descansar. Si esta presión se mantiene durante mucho tiempo, puede favorecer que los dientes no cierren correctamente.

Chuparse el dedo o uso prolongado del chupete

En niños, hábitos como chuparse el dedo o usar chupete durante demasiado tiempo pueden influir en el desarrollo de la mordida y favorecer una mordida abierta anterior.

Respiración oral

Cuando una persona respira habitualmente por la boca, la posición de la lengua y los labios puede cambiar. Esto puede influir en el desarrollo de la boca, especialmente durante la infancia.

Desalineación dental

Los dientes mal posicionados pueden impedir que las arcadas contacten correctamente. En estos casos, la ortodoncia puede ayudar a recolocar los dientes y mejorar el encaje.

Desarrollo de los maxilares

En algunos pacientes, la mordida abierta está relacionada con la forma en que han crecido los maxilares. Este tipo de casos requiere una valoración más detallada para determinar el mejor enfoque.

¿Qué problemas puede causar la mordida abierta?

La mordida abierta no siempre genera dolor, pero sí puede provocar problemas funcionales y estéticos si no se corrige.

Dificultad para masticar

Cuando los dientes delanteros no contactan, cortar ciertos alimentos puede ser más complicado. En mordidas abiertas posteriores, la dificultad puede aparecer al triturar alimentos.

Desgaste o sobrecarga en otros dientes

Si algunos dientes no contactan, otros pueden soportar más presión de la normal. Esto puede provocar desgaste irregular o sensación de sobrecarga.

Alteraciones en la pronunciación

La falta de cierre anterior puede influir en la pronunciación de algunos sonidos, especialmente cuando la lengua se coloca entre los dientes.

Impacto estético

La mordida abierta puede modificar la forma de sonreír y la relación entre labios y dientes. En algunos pacientes, esto afecta a la confianza al hablar o sonreír.

Molestias al masticar

En algunos casos, la mordida abierta puede hacer que la fuerza al masticar se reparta de forma poco equilibrada. Si el síntoma principal es dolor, rigidez o tensión mandibular, conviene valorar también otros factores relacionados con el sistema masticatorio.

En nuestro artículo «Dolor de mandíbula al masticar: posibles problemas y tratamientos», te contamos más sobre posibles dolores mandibulares.

Cómo se corrige la mordida abierta

La mordida abierta suele corregirse con ortodoncia, aunque el enfoque depende de la causa y de la edad del paciente.

El objetivo del tratamiento es:

  • cerrar el espacio entre los dientes;
  • mejorar el contacto entre las arcadas;
  • corregir la posición dental;
  • controlar hábitos que puedan mantener el problema;
  • conseguir una mordida más estable.

En Raga Manresa, el diagnóstico permite valorar si la mordida abierta es principalmente dental, funcional o si tiene un componente esquelético. Esto es importante para planificar un tratamiento realista y estable.

Ver tratamiento de ordoncia en Raga Manresa

Ortodoncia invisible o brackets para mordida abierta

No todos los casos de mordida abierta se corrigen con el mismo sistema. La elección depende del tipo de mordida, la complejidad del caso y los movimientos que haya que realizar.

Ortodoncia invisible

La ortodoncia invisible con alineadores transparentes puede ser una opción en determinados casos de mordida abierta, especialmente cuando el diagnóstico indica que los movimientos pueden planificarse de forma predecible con alineadores.

Es una alternativa discreta y cómoda para pacientes que quieren corregir su mordida sin brackets visibles.

Ortodoncia con brackets

La ortodoncia con brackets puede ser recomendable cuando la mordida abierta requiere movimientos más complejos o mayor control de la posición dental.

Es una opción muy eficaz en casos donde se necesita precisión para cerrar el espacio y mejorar el encaje entre los dientes.

¿Cuánto tarda en corregirse una mordida abierta?

El tiempo de tratamiento depende de varios factores:

  • si la mordida abierta es dental o esquelética;
  • la edad del paciente;
    la severidad del caso;
  • los hábitos asociados, como empuje lingual;
  • el sistema de ortodoncia utilizado;
  • la estabilidad que se busca conseguir.

En casos leves o moderados, el tratamiento puede ser más sencillo. En casos complejos, especialmente si existe un componente esquelético importante o hábitos que mantienen la apertura, la planificación debe ser más cuidadosa.

Lo importante no es solo cerrar la mordida, sino evitar que vuelva a abrirse con el tiempo. Por eso, en muchos casos también es necesario controlar hábitos funcionales y planificar una fase de retención adecuada.

Una valoración de mordida permite saber qué tipo de mordida abierta tienes y qué tratamiento puede ayudarte a corregirla.

Solicita una valoración de tu sonrisa, ¡pide cita!

¿Puede volver a aparecer la mordida abierta después del tratamiento?

Sí, puede reaparecer si no se controla la causa que la originó. Esto ocurre especialmente cuando existe empuje lingual, hábitos orales persistentes o falta de retención tras el tratamiento.

Por eso, un buen plan no debe limitarse a mover dientes. También debe analizar:

  • la posición de la lengua;
  • los hábitos al tragar;
  • la estabilidad de la mordida;
  • el uso de retenedores;
  • la evolución del paciente tras finalizar el tratamiento.

La estabilidad es una parte clave del resultado.

Cuándo pedir una valoración

Conviene pedir una valoración si:

  • los dientes delanteros no se juntan;
  • queda un espacio visible al cerrar la boca;
  • cuesta cortar alimentos con los incisivos;
  • la lengua se coloca entre los dientes;
  • la mordida no se siente estable;
  • ya has llevado ortodoncia y el problema ha reaparecido.

Detectar la causa permite decidir si la ortodoncia es suficiente o si hay factores funcionales que también deben tratarse.

Preguntas frecuentes sobre dientes superiores adelantados

¿La mordida abierta se corrige sola?

En general no. En algunos niños pequeños puede mejorar si desaparecen hábitos como chuparse el dedo o el uso prolongado del chupete. En adultos o casos persistentes, lo habitual es que necesite valoración y tratamiento de ortodoncia.

¿La mordida abierta puede afectar al habla?

Sí. Cuando los dientes anteriores no contactan y la lengua se coloca entre ellos, pueden aparecer dificultades para pronunciar algunos sonidos.

¿Se puede corregir una mordida abierta en adultos?

Sí. La ortodoncia puede corregir muchos casos de mordida abierta en adultos, aunque el tratamiento depende de la causa, la severidad y el componente dental o esquelético del problema.

¿La ortodoncia invisible sirve para mordida abierta?

Por lo general, en la mayoría de los casos, sí. La decisión depende del diagnóstico y de los movimientos necesarios. En otros casos, los brackets pueden ofrecer mayor control.

¿La mordida abierta puede empeorar con el tiempo?

Sí. Si se mantienen hábitos como empuje lingual, respiración oral o una mordida inestable, el problema puede progresar o reaparecer tras el tratamiento.

Ortodoncia en Manresa para corregir la mordida abierta

La mordida abierta puede afectar a la forma de masticar, hablar y cerrar la boca con comodidad. Corregirla no consiste solo en juntar los dientes, sino en entender por qué no contactan y cómo conseguir una mordida estable a largo plazo.

En Raga Manresa, el equipo realiza un estudio completo de la mordida para identificar el origen del problema y planificar un tratamiento de ortodoncia personalizado. Según el caso, pueden valorarse alineadores transparentes, brackets u otras estrategias dentro de un plan adaptado a las necesidades del paciente.

Si notas que tus dientes no se juntan al cerrar la boca o que te cuesta morder con normalidad, una valoración puede ayudarte a saber qué está ocurriendo y qué solución encaja mejor contigo.

¡Llámanos a la clínica o escríbenos y pide una valoración sin coste!

Dientes superiores adelantados que sobresalen

Dientes superiores adelantados que sobresalen

Tener los dientes superiores adelantados es una de las alteraciones de mordida que más se percibe a nivel estético. Muchas personas lo describen como “dientes salidos”, “paletas hacia delante” o “dientes de arriba que sobresalen demasiado”. Sin embargo, no es solo una cuestión de imagen: cuando los incisivos superiores están demasiado adelantados, también puede verse afectada la forma de morder, la protección de los dientes y la estabilidad de la sonrisa.

En algunos casos, el problema aparece desde la infancia. En otros, se hace más evidente con el paso del tiempo, sobre todo si hay cambios en la posición dental, pérdida de piezas, hábitos orales o una relación poco equilibrada entre el maxilar superior y la mandíbula.

En Raga Manresa, el estudio de la mordida permite analizar si los dientes superiores adelantados son un problema únicamente dental o si también existe una alteración en el encaje entre las arcadas. A partir de ese diagnóstico, un tratamiento de ortodoncia puede ayudar a corregir la posición de los dientes y mejorar tanto la estética como la función.

Qué significa tener los dientes superiores adelantados

Hablamos de dientes superiores adelantados cuando los incisivos superiores sobresalen más de lo habitual respecto a los dientes inferiores. En odontología, esta distancia entre los dientes de arriba y los de abajo se conoce como resalte dental.

Un ligero resalte es normal. El problema aparece cuando esa distancia es excesiva y los dientes superiores quedan demasiado proyectados hacia delante.

Esto puede hacer que:

  • los dientes de arriba sobresalgan al sonreír;
  • los labios no cierren de forma cómoda;
  • los incisivos superiores estén más expuestos a golpes;
  • la mordida no reparta bien las fuerzas al masticar;
  • la sonrisa se vea menos equilibrada de perfil.

No siempre se trata de un problema severo, pero sí conviene valorarlo cuando afecta a la estética, a la mordida o a la comodidad al cerrar la boca.

Dientes superiores adelantados y sobremordida: no son exactamente lo mismo

Es habitual confundir los dientes superiores adelantados con la sobremordida, pero no son lo mismo.

La sobremordida o mordida profunda tiene que ver con cuánto cubren verticalmente los dientes superiores a los inferiores. En cambio, los dientes superiores adelantados se relacionan más con la distancia horizontal entre los incisivos superiores e inferiores.

Dicho de forma sencilla:

Relación entre distintos problemas de mordida, lo que ocurre y cómo suele percibirse
Problema de mordida Qué ocurre Cómo suele percibirse
Sobremordida o mordida profunda Los dientes superiores cubren demasiado a los inferiores Los dientes de abajo apenas se ven
Dientes superiores adelantados Los incisivos superiores sobresalen hacia delante Los dientes de arriba parecen “salidos”
Dientes que no encajan Las arcadas no contactan de forma estable La mordida se nota incómoda o irregular

Esta diferencia es importante porque cada problema necesita una planificación distinta. Por eso, antes de elegir tratamiento, es necesario analizar cómo encajan los dientes y qué movimientos son necesarios para corregir la mordida.

En el siguiente artículo te contamos más sobre qué es las sobremordida o mordida profunda, problemas que causa y cómo corregirla.

Si quieres saber más sobre cómo tienen que encajar los dientes en una mordida correcta, te recomendamos nuestro artículo sobre dientes que no encajan al cerrar la boca.

Cómo saber si tienes los dientes superiores adelantados

Algunas señales pueden ayudarte a identificar si los dientes superiores sobresalen más de lo habitual. No sustituyen un diagnóstico profesional, pero sí pueden indicar que conviene hacer una valoración.

Puedes sospecharlo si:

  • los dientes de arriba quedan muy por delante de los inferiores;
  • los incisivos superiores se ven demasiado prominentes al sonreír;
  • te cuesta cerrar los labios sin esfuerzo;
  • los dientes superiores quedan muy expuestos;
  • notas que los dientes de abajo no contactan bien con los de arriba;
  • tienes sensación de mordida adelantada o poco estable.

También puede observarse en fotografías de perfil. Cuando los dientes superiores están muy adelantados, pueden influir en la posición del labio superior y en la armonía del tercio inferior del rostro.

Si notas que tus dientes superiores sobresalen o que tu mordida no encaja de forma cómoda, una valoración de ortodoncia puede ayudarte a saber qué ocurre.

Pide una valoración sin compromiso

Por qué pueden aparecer los dientes superiores adelantados

Los dientes superiores adelantados pueden tener distintas causas. En muchos casos, no hay un único motivo, sino una combinación de factores dentales, óseos y funcionales.

Desarrollo del maxilar y la mandíbula

A veces existe una diferencia entre el crecimiento del maxilar superior y la mandíbula. Si el maxilar superior está más adelantado o la mandíbula queda más retrasada, los dientes de arriba pueden verse más prominentes.

Posición de los incisivos

Los incisivos superiores pueden estar inclinados hacia delante, aunque la relación entre los maxilares no sea especialmente problemática. En estos casos, la causa puede ser principalmente dental.

Hábitos durante la infancia

Hábitos como chuparse el dedo, usar chupete durante demasiado tiempo o empujar los dientes con la lengua pueden influir en la posición de los incisivos y favorecer que los dientes superiores se proyecten hacia delante.

Falta de espacio o desalineación dental

Cuando los dientes no tienen espacio suficiente o no erupcionan correctamente, pueden inclinarse o desplazarse. Esto puede alterar el encaje de la mordida y acentuar la sensación de dientes hacia delante.

Pérdida de piezas o cambios con el tiempo

En adultos, la pérdida dental, el desgaste o los movimientos dentales progresivos pueden modificar la mordida y hacer que ciertos dientes cambien de posición.

Qué problemas pueden causar los dientes superiores adelantados

Los dientes superiores adelantados no siempre provocan molestias, pero cuando el resalte es marcado pueden aparecer consecuencias funcionales, estéticas o preventivas.

Mayor exposición a golpes

Cuando los incisivos superiores sobresalen demasiado, quedan más expuestos ante caídas, golpes o traumatismos. Esto puede ser especialmente importante en niños y adolescentes, pero también en adultos que practican deporte o tienen una actividad física intensa.

Dificultad para cerrar los labios

Algunas personas notan que tienen que hacer un pequeño esfuerzo para cerrar la boca por completo. Esto puede afectar a la postura labial y a la estética facial.

Problemas de mordida

Si los dientes superiores e inferiores no encajan correctamente, la mordida puede volverse menos estable. En algunos casos, esta alteración puede estar relacionada con una mandíbula desalineada por mala mordida, especialmente cuando la boca busca una posición compensatoria para cerrar.

En este artículo hablamos más sobre mandíbula desalineada por mala mordida, causas, problemas y cómo corregirla.

Desgaste dental o presión irregular

Cuando la mordida no reparte bien las fuerzas, algunos dientes pueden soportar más presión que otros. Esto puede favorecer desgaste, molestias al masticar o sensación de carga en determinadas zonas.

Impacto en la estética de la sonrisa

Los dientes superiores adelantados pueden hacer que la sonrisa se vea más proyectada hacia delante o menos equilibrada. En algunos pacientes, también influyen en el perfil facial.

Qué puedes notar si tienes los dientes superiores adelantados

Esta tabla ayuda a diferenciar señales habituales sin convertir el artículo en una comparativa de tratamientos.

Relación entre lo que notas, lo que puede indicar y por qué conviene valorarlo
Lo que notas Qué puede indicar Por qué conviene valorarlo
Los dientes de arriba sobresalen demasiado Resalte dental aumentado Puede afectar a estética y mordida
Te cuesta cerrar los labios sin esfuerzo Proyección excesiva de incisivos o desajuste maxilar Puede influir en el perfil facial
Los dientes de abajo no contactan bien Problema de encaje entre arcadas Puede generar una mordida inestable
Los incisivos superiores están muy expuestos Mayor riesgo de traumatismos Conviene valorar prevención y corrección
Notas presión al masticar Fuerzas mal repartidas Puede favorecer desgaste o incomodidad

Cómo puede corregir la ortodoncia los dientes superiores adelantados

La ortodoncia es el tratamiento principal para corregir los dientes superiores adelantados cuando el problema se debe a la posición dental (dientes montados o torcidos) o al encaje de la mordida.

El objetivo no es solo “meter los dientes hacia dentro”, sino conseguir una relación equilibrada entre los dientes superiores e inferiores. Para ello, el tratamiento debe analizar:

  • la posición de los incisivos;
  • el espacio disponible en la arcada;
  • el encaje entre maxilar y mandíbula;
  • la estética de la sonrisa;
  • la estabilidad de la mordida a largo plazo.

El tratamiento de ortodoncia en Raga Manresa se planifica de forma personalizada para decidir qué movimientos son necesarios y qué sistema de ortodoncia encaja mejor en cada caso.

Solicita una valoración sin compromiso y descubre cómo mejorar tu mordida.

Qué opciones de ortodoncia pueden utilizarse

El sistema de ortodoncia más adecuado depende del diagnóstico. No todos los dientes superiores adelantados se corrigen igual, porque no todos tienen la misma causa.

Ortodoncia invisible

La ortodoncia invisible con alineadores transparentes puede ser una opción en determinados casos, especialmente cuando se busca una solución discreta y el plan de movimientos es adecuado para este sistema.

Suele valorarse en pacientes que quieren corregir la posición dental sin brackets visibles, siempre que el caso permita lograr un resultado estable y funcional.

Ver tratamiento de ortodoncia invisible en Manresa

Ortodoncia con brackets

La ortodoncia con brackets puede estar indicada cuando se necesitan movimientos más complejos o un control más preciso de la posición dental.

Es una opción especialmente útil en casos donde el resalte dental está asociado a desalineaciones más marcadas, apiñamiento o problemas de mordida que requieren mayor control clínico.

Ver tratamiento de ortodoncia con brackets en Manresa

Los tratamientos pueden ser iguales para niños, adolescentes y adultos.

Cuánto se tarda en corregir los dientes superiores adelantados

El tiempo de tratamiento depende de la causa, la edad del paciente, la complejidad del caso y el tipo de movimientos necesarios.

En algunos casos leves o moderados, la corrección puede ser más sencilla. En otros, especialmente si existe un problema de mordida más complejo, el tratamiento puede requerir más tiempo y una planificación más detallada.

Por eso, no conviene estimar una duración sin diagnóstico. La valoración inicial permite conocer el punto de partida y establecer un plan realista.

Cuándo deberías pedir una valoración

Es recomendable hacer una valoración si:

  • tus dientes superiores sobresalen demasiado;
  • te preocupa el aspecto de tu sonrisa de perfil;
  • notas que no cierras los labios cómodamente;
  • los dientes de arriba parecen demasiado expuestos;
  • sientes que la mordida no encaja bien;
  • has notado desgaste o presión al masticar.

Detectar el problema permite saber si se trata de una alteración leve, moderada o más compleja, y cuál es el tratamiento más adecuado para corregirla.

Una valoración de ortodoncia permite saber si tus dientes superiores adelantados pueden corregirse con alineadores, brackets u otro enfoque personalizado.

¡Pide tu cita para una primera valoración y sal de dudas!

Preguntas frecuentes sobre dientes superiores adelantados

¿Los dientes superiores adelantados se pueden corregir en adultos?

Sí. La ortodoncia puede corregir dientes superiores adelantados también en adultos, siempre que el estado de los dientes y encías permita realizar el tratamiento con seguridad.

¿La ortodoncia invisible sirve para corregir dientes salidos?

Puede servir en determinados casos, especialmente si el problema es principalmente dental y el plan de movimientos es adecuado para alineadores. En casos más complejos, puede ser preferible otro sistema de ortodoncia.

¿Los dientes superiores adelantados afectan al perfil facial?

Sí, en algunos casos pueden influir en el perfil, sobre todo cuando los incisivos superiores sobresalen mucho o dificultan el cierre natural de los labios.

¿Los dientes de arriba salidos aumentan el riesgo de golpes?

Sí. Cuando los incisivos superiores están muy adelantados, pueden quedar más expuestos ante caídas o traumatismos, especialmente en niños, adolescentes o personas que practican deporte.

¿Después de corregir los dientes adelantados hay que usar retenedores?

Sí. Tras un tratamiento de ortodoncia, los retenedores ayudan a mantener la nueva posición dental y evitar que los dientes vuelvan a moverse con el tiempo.

Raga Manresa: ortodoncia para corregir dientes superiores adelantados

Los dientes superiores adelantados pueden afectar a la estética de la sonrisa, al perfil facial y a la forma en que encajan los dientes al morder. Corregirlos no consiste solo en mejorar la apariencia, sino en buscar una mordida más equilibrada y estable.

En Raga Manresa, el equipo realiza un estudio completo de la mordida para detectar el origen del problema y planificar un tratamiento de ortodoncia adaptado a cada paciente. Según el caso, se puede valorar ortodoncia invisible, brackets u otras opciones dentro de un plan personalizado.

Si notas que tus dientes superiores sobresalen demasiado o que tu mordida no encaja como debería, una valoración puede ayudarte a saber qué está ocurriendo y qué solución es más adecuada para ti.

¡Llámanos a la clínica o escríbenos y pide una valoración!

Sobremordida o mordida profunda: causas, problemas y cómo corregirla

Sobremordida o mordida profunda

Algunas personas, al cerrar la boca, notan que los dientes superiores cubren demasiado a los inferiores. En otros casos no es tan evidente, pero aparecen señales como desgaste en los dientes, presión al masticar o sensación de fatiga en la mandíbula.

Este tipo de situación se conoce como sobremordida o mordida profunda, uno de los problemas de mordida más frecuentes. Aunque muchas veces se percibe como algo estético, también puede afectar a la función de la boca y al equilibrio al masticar.

En Raga Manresa, es habitual detectar este tipo de alteración mediante un estudio de la mordida que permite entender cómo encajan los dientes y planificar el tratamiento más adecuado que, en la mayoría de los casos, suele ser un tratamiento de ortodoncia.

¿Qué es una sobremordida?

La sobremordida hace referencia a cuánto cubren los dientes superiores a los inferiores al cerrar la boca.

En una mordida equilibrada, esta cobertura es ligera. Cuando es excesiva, hablamos de mordida profunda o, en términos más técnicos, de sobremordida aumentada.

Esto implica que:

  • los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores
  • los incisivos inferiores apenas se ven
  • la mordida se concentra en zonas muy concretas

Aunque puede parecer un detalle sin importancia, este desequilibrio puede afectar tanto a la función como a la durabilidad de los dientes.

¿Cómo saber si tengo sobremordida?

Muchas personas no saben que tienen una mordida profunda hasta que empiezan a notar síntomas.

Algunas señales que pueden ayudarte a identificarla:

  • los dientes superiores cubren demasiado a los inferiores
  • los dientes inferiores apenas se ven al sonreír
  • notas presión en los dientes delanteros al morder
  • existe desgaste en los incisivos
  • sientes fatiga al masticar durante un tiempo prolongado

También puede aparecer la sensación de que la mordida no es cómoda o que la fuerza no se reparte de forma equilibrada.

Si tienes dudas sobre cómo encajan tus dientes, una valoración permite identificar si existe sobremordida.

Pide una valoración sin compromiso

Qué problemas puede causar la sobremordida

La sobremordida no es solo una cuestión estética. Con el tiempo, puede generar distintos problemas si no se corrige.

Consecuencias más frecuentes

  • desgaste dental en los dientes anteriores
  • sobrecarga en determinadas piezas dentales
  • dificultad para masticar correctamente
    presión excesiva en incisivos
  • alteraciones en la estética de la sonrisa

En algunos casos, esta sobrecarga puede provocar fatiga muscular al masticar o tensión en la mandíbula, especialmente si se combina con hábitos como apretar los dientes o bruxismo.

Si quieres entender mejor cómo estas molestias pueden relacionarse con la forma de morder, puedes ver también el artículo sobre dolor de mandíbula al masticar.

Qué puedes notar si tienes mordida profunda

Más allá de la definición clínica, hay sensaciones que muchos pacientes identifican fácilmente.

  • cansancio en la mandíbula después de comer
  • presión en los dientes delanteros
  • molestias en la zona de las sienes o mejillas
  • incomodidad al masticar alimentos duros
  • sensibilidad dental por desgaste

En ocasiones los dientes superiores pueden estar adelantados y no tratarse de sobremordida, te contamos la diferencia entre dientes superiores adelantados y sobremordida en este artículo.

Relación entre sobremordida y molestias

Relación entre el problema de mordida, lo que puede notar el paciente, la zona de molestia y los factores que pueden empeorarlo
Problema de mordida Qué puede notar el paciente Zona donde puede molestar Qué puede empeorarlo
Sobremordida o mordida profunda Fatiga al masticar, presión en incisivos, desgaste dental, tensión muscular Mandíbula, mejillas, sienes, dientes anteriores Apretar los dientes, bruxismo, estrés, masticar alimentos duros

Estas molestias no aparecen en todos los casos, pero cuando lo hacen suelen estar relacionadas con una mala distribución de la fuerza al morder.

¿Cómo se puede corregir la sobremordida?

La forma más eficaz de corregir una sobremordida es mediante un tratamiento de ortodoncia bien planificado. El objetivo del tratamiento es reducir la cobertura excesiva de los dientes superiores y mejorar el encaje entre ambas arcadas.

Esto permite:

  • equilibrar la mordida
  • mejorar la función masticatoria
  • reducir el desgaste dental
  • mejorar la estética de la sonrisa

En Raga Manresa, el tratamiento se planifica tras un estudio detallado de la mordida para determinar qué movimientos son necesarios.

Qué tratamientos de ortodoncia pueden utilizarse

Dependiendo del caso, existen diferentes opciones de tratamiento.

Ortodoncia invisible

Los alineadores transparentes permiten mover los dientes de forma progresiva mediante férulas hechas a medida. Son una opción cómoda y discreta.

Ortodoncia con brackets

Los brackets metálicos, estéticos o autoligados, permiten realizar movimientos más complejos y ofrecen un alto nivel de precisión.

Cuándo conviene tratar la sobremordida

Es recomendable valorar la mordida cuando:

  • la cobertura de los dientes superiores es excesiva
  • hay desgaste en los dientes anteriores
  • aparecen molestias al masticar
  • notas una mordida incómoda
  • quieres mejorar la estética de tu sonrisa

Detectar el problema a tiempo permite corregirlo de forma más sencilla.

Solicita una valoración y descubre cómo mejorar tu mordida.

Preguntas frecuentes sobre sobremordida

¿Cuánto tarda en corregirse la sobremordida?

La duración depende del grado de sobremordida y del tipo de tratamiento indicado. En muchos casos, la corrección con ortodoncia puede situarse entre 12 y 24 meses, aunque cada paciente necesita una planificación personalizada.

Sí. Si no se corrige, la sobremordida puede aumentar el desgaste de los dientes, generar más presión en determinadas piezas y favorecer problemas funcionales al masticar.

No siempre. Depende de si la sobremordida está afectando a la función, al desgaste dental o a la estética. Cuando existe una alteración clara en la mordida, la ortodoncia suele ser la opción más eficaz para corregirla.

Sí. Cuando los dientes superiores cubren demasiado a los inferiores, algunas piezas soportan más presión de la normal al morder, lo que puede favorecer el desgaste dental con el tiempo.

Sí. La sobremordida puede corregirse tanto en adolescentes como en adultos. El tratamiento dependerá del tipo de mordida, del estado de los dientes y de la complejidad de cada caso.

Sí. En algunos casos, puede hacer que los dientes inferiores apenas se vean al sonreír o alterar la proporción entre ambas arcadas, lo que influye en la estética dental y facial.

Raga Manresa: ortodoncia para corregir la sobremordida

La sobremordida o mordida profunda puede afectar tanto a la forma en que masticas como a la estética de tu sonrisa.

En Raga Manresa, se realiza un análisis completo de la mordida para detectar este tipo de alteraciones y planificar un tratamiento de ortodoncia adaptado a cada paciente.

Corregir la mordida permite recuperar el equilibrio al masticar y mejorar la función y la estética de la sonrisa.

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