Cuándo llevar a un niño al ortodoncista por primera vez

Cuándo llevar al niño al ortodoncista: su primera revisión dental

Muchos padres esperan a que todos los dientes definitivos hayan salido para llevar a su hijo al ortodoncista. Sin embargo, en algunos casos conviene realizar una valoración antes, cuando el niño todavía está creciendo y la boca está en plena fase de desarrollo.

La primera visita al ortodoncista no significa que el niño vaya a necesitar aparato de inmediato. Muchas veces sirve para comprobar que el crecimiento de los maxilares, la salida de los dientes y la mordida evolucionan correctamente. En otros casos, permite detectar a tiempo problemas que pueden tratarse de forma más sencilla si se valoran durante la infancia.

En Raga Manresa, la ortodoncia infantil permite revisar el desarrollo dental y facial del niño, identificar posibles alteraciones de mordida y decidir si conviene observar, prevenir o iniciar un tratamiento de ortodoncia interceptiva.

A qué edad conviene hacer la primera revisión de ortodoncia

Como orientación general, la primera revisión de ortodoncia suele recomendarse alrededor de los 6 o 7 años. A esa edad, muchos niños ya tienen los primeros molares definitivos y los incisivos permanentes, por lo que es posible valorar cómo encajan los dientes y cómo se están desarrollando los maxilares.

Esto no quiere decir que todos los niños necesiten tratamiento a esa edad. De hecho, en muchas revisiones la indicación puede ser simplemente controlar la evolución y volver a revisar más adelante.

La ventaja de valorar pronto es que algunos problemas de crecimiento, mordida o falta de espacio se detectan mejor durante la dentición mixta, cuando conviven dientes de leche y dientes definitivos.

¿Necesitas más información o quieres que nuestros especialistas hagan una valoración dental a tu peque?

Por qué no hay que esperar siempre a que salgan todos los dientes definitivos

Esperar a que salgan todos los dientes definitivos puede ser adecuado en algunos casos, pero no siempre es lo mejor. Hay problemas que no dependen solo de la posición de los dientes, sino del crecimiento de los maxilares, la anchura del paladar, la forma de morder o ciertos hábitos orales.

Cuando el niño todavía está creciendo, algunos tratamientos pueden guiar el desarrollo y evitar que el problema avance. Por eso, la primera revisión de ortodoncia infantil puede ser útil aunque aparentemente “solo tenga algunos dientes torcidos” o aunque los padres no vean nada llamativo.

Acudir pronto permite diferenciar entre:

  • situaciones normales del recambio dental;
  • problemas que solo necesitan seguimiento;
  • alteraciones que conviene tratar durante el crecimiento;
  • casos que podrán esperar a una ortodoncia más adelante.

Qué se revisa en la primera visita al ortodoncista infantil

La primera visita no se centra únicamente en mirar si los dientes están rectos. En esta valoración el ortodoncista infantil analiza varios aspectos relacionados con el desarrollo de la boca y la mordida.

Durante la revisión se puede valorar:

  • cómo encajan los dientes superiores e inferiores;
  • si hay mordida cruzada, sobremordida o mordida abierta;
  • si el paladar es estrecho;
  • si falta espacio para los dientes definitivos;
  • si hay dientes retenidos o que tardan en salir;
  • si existe apiñamiento dental;
  • si la mandíbula se desvía al cerrar;
  • si hay hábitos como chuparse el dedo, empujar con la lengua o respirar por la boca;
  • si la higiene y las encías están en buen estado.

En función de lo que observemos, nuestro especialista en ortodoncia infantil puede recomendar seguimiento, tratamiento interceptivo o una nueva revisión más adelante.

Señales de que tu hijo debería ir al ortodoncista

Aunque la primera revisión pueda hacerse alrededor de los 6 o 7 años, hay señales que conviene valorar antes o que pueden indicar que no es buena idea esperar.

Algunas señales que conviene tener en cuenta son:

  • dientes muy torcidos o montados;
  • falta de espacio evidente;
  • dientes superiores que
  • muerden por dentro de los inferiores;
  • mandíbula que se desvía al cerrar;
  • paladar estrecho;
  • dificultad para masticar;
  • respiración por la boca;
  • ronquidos frecuentes;
  • hábito de chuparse el dedo;
  • pérdida prematura de dientes de leche;
  • dientes definitivos que no salen;
  • mordida abierta o dientes que no llegan a tocarse.

No todas estas señales implican necesariamente tratamiento, pero sí justifican una valoración.

¿Identificas alguna de estas señales en tu hijo?

Una revisión de ortodoncia infantil puede ayudar a saber si conviene actuar ahora o simplemente controlar la evolución.

Señales y qué puede revisar el ortodoncista

Esta tabla ayuda a orientar, pero la decisión debe tomarse siempre tras una valoración individual.

Relación entre las señales que observan los padres, lo que pueden indicar y qué conviene valorar
Señal que observan los padres Qué puede indicar Qué conviene valorar
Dientes montados o falta de espacio Apiñamiento dental Si habrá espacio para los dientes definitivos
Mordida cruzada Encaje incorrecto de las arcadas Si conviene tratar durante el crecimiento
Paladar estrecho Desarrollo transversal insuficiente Si puede necesitar expansión
Mandíbula desviada al cerrar Compensación al morder Si la mordida está guiando mal el cierre
Respiración por la boca Alteración funcional Si influye en el desarrollo oral
Chupar el dedo durante años Hábito oral mantenido Si ha afectado a dientes o paladar
Dientes definitivos que no salen Falta de espacio o retención Si hay que estudiar la erupción

Qué problemas se pueden detectar a tiempo

La ortodoncia infantil no busca tratar todos los casos cuanto antes, sino identificar qué problemas pueden beneficiarse de una intervención temprana.

Entre los problemas que pueden detectarse en una primera revisión están:

Mordida cruzada

La mordida cruzada aparece cuando los dientes superiores muerden por dentro de los inferiores. En niños, puede estar relacionada con un maxilar superior estrecho o con una desviación al cerrar la boca.

Detectarla pronto permite valorar si conviene actuar durante el crecimiento.

Paladar estrecho

El paladar estrecho puede hacer que falte espacio para los dientes, que la mordida no encaje bien o que aparezcan compensaciones al cerrar la boca.

En algunos casos, se puede valorar un tratamiento de expansión.

Apiñamiento dental

El apiñamiento aparece cuando no hay suficiente espacio para que los dientes salgan alineados. En niños, es importante diferenciar entre una falta de espacio leve propia del recambio dental y un problema que puede empeorar.

Mordida abierta

La mordida abierta se produce cuando los dientes no contactan al cerrar la boca. Puede estar relacionada con hábitos orales, empuje lingual o alteraciones del desarrollo.

Sobremordida

La sobremordida ocurre cuando los dientes superiores cubren demasiado a los inferiores. En algunos niños, puede requerir seguimiento para ver cómo evoluciona con el crecimiento.

Hábitos orales

Chuparse el dedo, usar chupete durante demasiado tiempo, empujar con la lengua o respirar por la boca pueden influir en la posición dental y en el desarrollo de la mordida.

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¡Contacta con Raga Manresa y nos pondremoss en contacto contigo!

¿Primera revisión significa empezar tratamiento?

No. Esta es una de las dudas más importantes.

Llevar a un niño al ortodoncista por primera vez no significa que vaya a salir con aparato. En muchos casos, lo más adecuado es observar y revisar la evolución cada cierto tiempo.

Después de la valoración, puede haber tres escenarios:

  1. Todo evoluciona correctamente
    Se recomienda seguimiento en revisiones futuras.
  2. Hay una alteración leve que conviene controlar
    Se programa una revisión para ver cómo avanza el crecimiento o la erupción dental.
  3. Hay un problema que puede beneficiarse de tratamiento temprano
    Se valora ortodoncia interceptiva u ortopedia dentofacial.

El objetivo no es adelantar tratamientos innecesarios, sino actuar cuando hacerlo a tiempo puede simplificar el caso o evitar que el problema empeore.

Qué es la ortodoncia interceptiva

La ortodoncia interceptiva es una fase de tratamiento que se realiza durante la infancia, cuando el niño todavía está creciendo. Su objetivo es corregir o guiar problemas de desarrollo antes de que la dentición definitiva esté completa.

Puede utilizarse para tratar o mejorar situaciones como:

  • paladar estrecho;
  • mordida cruzada;
  • falta de espacio;
  • hábitos orales que afectan a la mordida;
  • alteraciones en el crecimiento de los maxilares;
  • desviaciones al cerrar la boca.

No todos los niños necesitan ortodoncia interceptiva. Solo se indica cuando el diagnóstico lo justifica.

Ortodoncia infantil y odontopediatría: por qué van de la mano

La ortodoncia infantil y la odontopediatría están muy relacionadas. La odontopediatría ayuda a cuidar la salud dental del niño desde los primeros años, prevenir caries, controlar hábitos y hacer que las visitas al dentista sean una experiencia positiva.

La ortodoncia infantil, por su parte, se centra en valorar el crecimiento, la mordida y la posición de los dientes.

Cuando ambas áreas trabajan de forma coordinada, es más fácil detectar problemas a tiempo y acompañar al niño durante su desarrollo.

Cada cuánto debe revisarse la boca de un niño

La frecuencia de las revisiones depende de cada caso. Un niño sin problemas aparentes puede necesitar controles periódicos generales, mientras que un niño con falta de espacio, mordida cruzada, hábitos orales o alteraciones de crecimiento puede requerir un seguimiento más específico.

Lo importante es no esperar a que el problema sea evidente o a que todos los dientes definitivos hayan salido. La prevención y la detección temprana permiten tomar mejores decisiones.

En algunos casos, una revisión a tiempo puede evitar tratamientos más complejos en el futuro. En otros, simplemente confirma que el desarrollo va bien y da tranquilidad a la familia.

Cuándo pedir una valoración aunque el niño sea pequeño

Conviene pedir una valoración si observas:

  • dientes muy torcidos;
  • mordida cruzada;
  • paladar estrecho;
  • dificultad para masticar;
  • mandíbula que se desplaza al cerrar;
  • respiración oral frecuente;
  • ronquidos;
  • hábito de chuparse el dedo;
  • pérdida prematura de dientes de leche;
  • dientes definitivos que tardan en salir;
  • dudas sobre si la boca se está desarrollando correctamente.

Si tienes dudas, es preferible revisar y confirmar que todo va bien antes que esperar a que el problema avance.

Una primera visita al ortodoncista infantil permite valorar el crecimiento, la mordida y el espacio disponible antes de decidir si hace falta tratamiento.

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Preguntas frecuentes sobre la primera visita al ortodoncista infantil

¿A qué edad se recomienda llevar a un niño al ortodoncista?

Como orientación general, suele recomendarse una primera revisión alrededor de los 6 o 7 años, cuando empiezan a salir dientes definitivos importantes para valorar la mordida y el desarrollo de los maxilares.

¿Mi hijo necesita aparato si va al ortodoncista por primera vez?

No necesariamente. Muchas primeras visitas sirven solo para revisar el desarrollo y controlar la evolución. El tratamiento solo se indica si hay un problema que lo justifica.

¿Qué diferencia hay entre dentista infantil y ortodoncista infantil?

El dentista infantil cuida la salud bucodental del niño, previene caries y controla el desarrollo general de la boca. El ortodoncista infantil se centra en la mordida, la posición dental y el crecimiento de los maxilares.

¿Qué pasa si espero a que salgan todos los dientes definitivos?

En algunos casos no pasa nada, pero en otros puede perderse una oportunidad de tratar problemas de crecimiento o mordida en una fase más favorable.

¿La ortodoncia interceptiva evita llevar brackets en el futuro?

No siempre. Puede simplificar algunos problemas o mejorar el desarrollo, pero algunos niños pueden necesitar una segunda fase de ortodoncia más adelante.

Primera revisión de ortodoncia infantil en Manresa

La primera visita al ortodoncista infantil no debe verse como el inicio obligatorio de un tratamiento, sino como una forma de entender cómo se está desarrollando la boca del niño.

En Raga Manresa, nuestro equipo valora la mordida, el crecimiento de los maxilares, el espacio para los dientes definitivos y los posibles hábitos que pueden influir en la evolución dental.

A partir de esa revisión, se puede decidir si basta con controlar, si conviene actuar a tiempo o si el niño puede esperar.

Si tienes dudas sobre la mordida, la posición de los dientes o el crecimiento dental de tu hijo, una valoración puede ayudarte a tomar una decisión con más tranquilidad.

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Dientes montados: causas, problemas y cómo corregirlos

Dientes montados y torcidos en adultos

Tener los dientes montados es una de las razones más habituales por las que una persona se plantea empezar un tratamiento de ortodoncia. A veces el problema aparece desde la infancia o la adolescencia, pero también es frecuente notarlo en la edad adulta: los incisivos se han movido, cada vez hay menos espacio o algunos dientes parecen más torcidos que antes.

Aunque muchas personas lo perciben primero como un problema estético, los dientes montados no afectan solo a la sonrisa. También pueden dificultar la higiene, favorecer la acumulación de placa, provocar molestias al morder o hacer que algunos dientes trabajen más de la cuenta.

Clínicamente, este problema suele conocerse como apiñamiento dental. En Raga Manresa, estudiamos la posición de los dientes, el espacio disponible y la mordida para valorar qué tratamiento de ortodoncia puede ayudar a corregirlo de forma segura y estable.

Qué significa tener los dientes montados

Decimos que hay dientes montados cuando las piezas dentales no tienen suficiente espacio para colocarse en una posición ordenada. Como consecuencia, algunos dientes pueden aparecer girados, inclinados, superpuestos o desplazados hacia delante o hacia atrás.

El término clínico más habitual es apiñamiento dental. Puede afectar a la arcada superior, a la arcada inferior o a ambas. También puede ser leve, moderado o severo, dependiendo de la falta de espacio y de la posición de los dientes.

En muchos adultos, el apiñamiento se nota especialmente en los incisivos inferiores. Es habitual que el paciente diga que “los dientes de abajo se han montado” o que “cada vez están más torcidos”. Esto puede ocurrir incluso en personas que antes tenían los dientes relativamente alineados.

Tener los dientes montados no significa necesariamente que el caso sea complejo, pero sí conviene valorarlo para saber si afecta solo a la estética o también a la mordida, la higiene y la estabilidad de la sonrisa.

¿Necesitas más información o quieres que nuestros especialistas te hagan una valoración?

Por qué aparecen los dientes montados

Los dientes montados pueden aparecer por diferentes motivos. En muchos casos no hay una única causa, sino una combinación de falta de espacio, crecimiento dental, cambios con la edad o movimientos posteriores a una ortodoncia previa.

Falta de espacio en la boca

La causa más común del apiñamiento dental es la falta de espacio. Puede ocurrir porque la arcada es estrecha, porque los dientes son grandes en relación con el espacio disponible o porque la posición de las piezas no permite una alineación correcta.

Cuando no hay espacio suficiente, los dientes se colocan donde pueden. Algunos se giran, otros se inclinan y otros se superponen parcialmente.

Crecimiento y desarrollo dental

El apiñamiento puede originarse durante la infancia o la adolescencia, cuando salen los dientes definitivos. Si no se corrige en ese momento, puede mantenerse en la edad adulta.

También puede suceder que el problema no parezca importante al principio, pero se haga más evidente con el paso de los años.

Movimiento dental con los años

Los dientes no son estructuras completamente inmóviles. Con el tiempo pueden desplazarse ligeramente, sobre todo si hay cambios en la mordida, pérdida de piezas, enfermedad periodontal o falta de retención tras una ortodoncia.

Por eso algunos adultos notan que los incisivos inferiores se han apiñado progresivamente, aunque años atrás no los vieran tan torcidos.

Pérdida de dientes o cambios en la mordida

Cuando se pierde un diente y no se repone, los dientes vecinos pueden moverse hacia el espacio vacío. Esto puede alterar la alineación y modificar la forma en que encajan las arcadas.

Los cambios en la mordida también pueden influir en la posición dental. Si algunas piezas reciben más presión de la debida, pueden desplazarse o inclinarse con el tiempo.

Falta de retención tras una ortodoncia previa

Una causa frecuente de dientes montados en adultos es no haber usado retenedores después de un tratamiento de ortodoncia dental. La retención es fundamental para mantener el resultado, porque los dientes tienden a moverse con el tiempo.

Cuando no se utiliza correctamente, puede aparecer recidiva: los dientes vuelven parcialmente a una posición desordenada.

¿Es solo un problema estético?

No. Los dientes montados pueden afectar a la estética de la sonrisa, pero reducirlo solo a eso sería quedarse corto.

Cuando los dientes están superpuestos o girados, la higiene suele ser más difícil. El cepillo y el hilo dental pueden no llegar bien a determinadas zonas, lo que favorece la acumulación de placa entre dientes y cerca de la encía.

Además, el apiñamiento puede influir en la mordida. Si los dientes no encajan bien, algunas piezas pueden recibir más presión, aparecer contactos incómodos o producirse desgaste en zonas concretas.

Los dientes montados pueden relacionarse con:

  • dificultad para limpiar entre dientes;
  • acumulación de placa;
  • inflamación de encías;
  • mayor riesgo de caries en
  • zonas de difícil acceso;
  • desgaste dental localizado;
  • contactos incómodos al morder;
  • sensación de dientes que no encajan.

Por eso, cuando se valora un caso de apiñamiento, no se analiza solo cómo se ve la sonrisa. También se revisa cómo se limpia, cómo muerde y qué estabilidad puede tener el resultado.

La primera visita de ortodoncia en Raga Manresa no tiene coste.

Solicita una valoración de tu caso.

Señales de apiñamiento dental y qué pueden indicar

Esta tabla ayuda a identificar situaciones frecuentes, aunque no sustituye una valoración profesional.

El diagnóstico permite saber si el apiñamiento es leve, moderado o severo, y qué tratamiento puede ser más adecuado.

Relación entre lo que notas, lo que puede indicar y por qué conviene valorarlo
Lo que notas Qué puede indicar Por qué conviene valorarlo
Dientes superpuestos Falta de espacio dental Puede dificultar la higiene
Incisivos inferiores torcidos Apiñamiento en adultos Puede empeorar con el tiempo
Dientes girados Mala posición dental Puede alterar la mordida
Dificultad para pasar el hilo dental Zonas de contacto estrechas Puede favorecer acumulación de placa
Dientes que chocan al morder Apiñamiento asociado a mala mordida Puede generar desgaste o molestias
Dientes que se han movido tras ortodoncia Falta de retención o recidiva Puede requerir nueva valoración

Dientes montados en adultos: ¿se pueden corregir?

Sí. Los dientes montados pueden corregirse en adultos con ortodoncia, siempre que el estado de dientes, encías y hueso permita realizar el tratamiento con seguridad.

La edad no impide valorar una ortodoncia. Lo importante es estudiar:

  • el grado de apiñamiento;
  • la salud de las encías;
  • la cantidad de hueso disponible;
  • la mordida;
  • los espacios necesarios;
  • si hubo ortodoncia previa;
  • la estabilidad que se quiere conseguir.

En adultos, el tratamiento debe planificarse con especial cuidado. No se trata solo de mover dientes para que se vean rectos, sino de hacerlo respetando la salud periodontal y buscando una mordida funcional.

Si tienes los dientes montados y quieres saber qué opción encaja con tu caso, una valoración de ortodoncia puede ayudarte a decidir.

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Cómo puede ayudar la ortodoncia

La ortodoncia dental es el tratamiento principal para corregir dientes montados cuando el problema está en la posición dental y la falta de espacio.

Un tratamiento de ortodoncia puede ayudar a:

  • alinear dientes
  • superpuestos o girados;
  • ordenar la arcada;
  • mejorar la estética de la sonrisa;
  • facilitar la higiene diaria;
  • mejorar el contacto entre dientes;
  • repartir mejor las fuerzas al morder;
  • reducir zonas de acumulación de placa;
  • corregir recidivas tras ortodoncia previa.

El objetivo no es únicamente “poner los dientes rectos”. Una buena planificación también tiene en cuenta la mordida, la estabilidad y el mantenimiento del resultado.

En Raga Manresa, el tratamiento se plantea tras estudiar el apiñamiento, el espacio disponible y la relación entre ambas arcadas.

Ortodoncia invisible o brackets para dientes montados

La elección entre ortodoncia invisible y brackets depende del grado de apiñamiento, la complejidad de los movimientos y las necesidades de cada paciente.

Ortodoncia invisible

La ortodoncia invisible con alineadores transparentes puede ser una opción en muchos casos de dientes montados, especialmente en apiñamientos leves o moderados. También puede valorarse en casos más complejos si el diagnóstico lo permite.

Los alineadores son removibles, discretos y se fabrican para mover los dientes de forma progresiva. Suelen ser una alternativa muy demandada por adultos que quieren corregir la posición dental sin brackets visibles.

Ortodoncia con brackets

La ortodoncia con brackets puede ser recomendable cuando el apiñamiento es más severo, hay rotaciones importantes o se necesita un mayor control de los movimientos.

También puede ser una opción adecuada cuando existe una mordida más compleja o cuando el tratamiento requiere movimientos dentales amplios.

¿Hay que quitar dientes para corregir el apiñamiento?

No siempre. Que haya dientes montados no significa automáticamente que haya que extraer piezas.

La necesidad de quitar dientes depende de varios factores:

  • la cantidad de apiñamiento;
  • el espacio disponible;
  • el perfil facial;
  • la mordida;
  • la salud de encías y hueso;
  • la estabilidad del resultado;
  • las posibilidades de ganar espacio con otras técnicas.

En muchos casos, se puede ganar espacio con movimientos dentales planificados, expansión controlada o stripping, que consiste en reducir mínimamente el esmalte entre algunos dientes cuando está indicado.

Las extracciones solo se valoran en casos concretos y siempre después de un diagnóstico completo. No deben plantearse como una solución automática.

¿Los dientes montados pueden volver a moverse?

Sí. Los dientes pueden volver a moverse con el tiempo si no se mantiene el resultado. Esto puede ocurrir tanto en personas que han llevado ortodoncia como en pacientes que nunca se han tratado.

Después de corregir el apiñamiento, la fase de retención es fundamental. Los retenedores ayudan a mantener la posición dental y reducen el riesgo de recidiva.

En adultos, esta parte del tratamiento es especialmente importante, porque los dientes pueden seguir cambiando por factores como la mordida, el envejecimiento, la pérdida de piezas o la salud periodontal.

Por eso, un buen plan de ortodoncia no termina cuando los dientes están alineados. También debe incluir una estrategia para mantener el resultado.

¿Pueden corregirse los dientes montados sin brackets?

En muchos casos, sí. La ortodoncia invisible puede corregir dientes montados si el apiñamiento y la mordida son compatibles con alineadores.

Sin embargo, no todos los casos pueden tratarse igual. Si hay apiñamiento severo, rotaciones importantes, falta de espacio marcada o problemas de mordida complejos, puede ser necesario valorar brackets u otras opciones.

La decisión no debería basarse solo en la estética del aparato, sino en qué sistema permite corregir el problema de forma más predecible y estable.

Si quieres saber si tu caso puede corregirse con ortodoncia invisible, brackets u ortodoncia estética, contacta con Raga Manresa y pide cita para una valoración sin coste.

Cuándo pedir una valoración

Conviene pedir una valoración si:

  • tienes dientes
  • superpuestos;
  • los incisivos se han torcido con los años;
  • notas que cada vez hay menos espacio;
  • te cuesta limpiar entre dientes;
  • el hilo dental no pasa bien;
  • ya llevaste ortodoncia y los dientes se han movido;
  • notas que los dientes chocan al morder;
  • tu mordida se siente incómoda;
  • quieres saber si puedes corregirlo con alineadores o brackets.

Cuanto antes se valore el apiñamiento, más fácil será saber si el problema es leve, si puede avanzar o si conviene tratarlo para mejorar función, higiene y estética.

Una valoración de ortodoncia permite saber por qué tienes los dientes montados y qué tratamiento puede corregirlos de forma segura.

¿Te gustaría saber qué tipo de tratamiento es el más adecuado para tu caso?

¡Pide tu primera visita de ortodonica sin coste!

Preguntas frecuentes sobre dientes montados

¿Por qué se me han montado los dientes de adulto?

Los dientes pueden montarse en la edad adulta por falta de espacio, movimientos dentales progresivos, pérdida de dientes, cambios en la mordida o falta de retención tras una ortodoncia previa.

¿Se pueden corregir los dientes montados sin brackets?

En muchos casos puede valorarse ortodoncia invisible, pero depende del grado de apiñamiento, la mordida y los movimientos necesarios.

¿Los dientes montados empeoran con la edad?

Pueden empeorar si hay movimiento dental progresivo, problemas de encías, pérdida de piezas, falta de retención o cambios en la mordida.

¿El apiñamiento dental puede afectar a las encías?

Sí. Los dientes montados dificultan la higiene en zonas concretas y pueden favorecer la acumulación de placa, lo que aumenta el riesgo de inflamación de encías.

¿Cuánto tarda en corregirse el apiñamiento dental?

Depende de la severidad del apiñamiento, la mordida y el sistema utilizado. Los casos leves pueden ser más rápidos, mientras que los más complejos requieren una planificación más completa.

Ortodoncia en Manresa para corregir dientes montados

Los dientes montados no son solo una cuestión estética. Pueden dificultar la higiene, alterar la mordida y favorecer molestias o desgaste si no se valoran correctamente.

En Raga Manresa, estudiamos el apiñamiento dental, el espacio disponible y la forma en la que encajan los dientes para planificar un tratamiento adaptado a cada caso. Según el diagnóstico, se puede valorar ortodoncia invisible, brackets u otras estrategias para ordenar la sonrisa y mejorar la función.

Si tienes los dientes montados, torcidos o notas que se han movido con los años, una valoración puede ayudarte a saber qué solución encaja mejor contigo.

¡Solicita tu primera valoración de ortodoncia sin coste!